A Mari Romero

Cuando el viento
sacude las chapas
acá
en este sur,
el mismito de siempre,
siento
que las hendijas lloran
gotitas de luz
para la gente.
Mari
lava ropas de amigos,
cocina guisos…
sonríe…
Yo la miro
y la ternura
me sabe a romero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.Los campos obligatorios están marcados con *