Poema.es LogoPoema.es

Besos

Hay besos que pronuncian por sí solos la sentencia de amor condenatoria, hay besos que se dan con la mirada hay besos que se dan con la memoria. Hay besos silenciosos, besos nobles hay besos enigmáticos, sinceros hay besos que se dan sólo las almas hay besos por prohibidos, verdaderos. Hay besos que calcinan y que hieren, hay besos que arrebatan los sentidos, hay besos misteriosos que han dejado mil sueños errantes y perdidos. Hay besos problemáticos que encierran una clave que nadie ha descifrado, hay besos que engendran la tragedia cuantas rosas en broche han deshojado. Hay besos perfumados, besos tibios que palpitan en íntimos anhelos, hay besos que en los labios dejan huellas como un campo de sol entre dos hielos. Hay besos que parecen azucenas por sublimes, ingenuos y por puros, hay besos traicioneros y cobardes, hay besos maldecidos y perjuros. Judas besa a Jesús y deja impresa en su rostro de Dios, la felonía, mientras la Magdalena con sus besos fortifica piadosa su agonía. Desde entonces en los besos palpita el amor, la traición y los dolores, en las bodas humanas se parecen a la brisa que juega con las flores. Hay besos que producen desvaríos de amorosa pasión ardiente y loca, tú los conoces bien son besos míos inventados por mí, para tu boca. Besos de llama que en rastro impreso llevan los surcos de un amor vedado, besos de tempestad, salvajes besos que solo nuestros labios han probado. ¿Te acuerdas del primero...? Indefinible; cubrió tu faz de cárdenos sonrojos y en los espasmos de emoción terrible, llenáronse de lágrimas tus ojos. ¿Te acuerdas que una tarde en loco exceso te vi celoso imaginando agravios, te suspendí en mis brazos... vibró un beso, y qué viste después...? Sangre en mis labios. Yo te enseñé a besar: los besos fríos son de impasible corazón de roca, yo te enseñé a besar con besos míos inventados por mí, para tu boca.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Besos', Gabriela Mistral realiza un recorrido profundo y multidimensional sobre la naturaleza del beso como acto humano y simbólico. El poema trasciende la visión romántica convencional para explorar la dualidad intrínseca de esta manifestación afectiva: el beso puede ser un bálsamo de pureza y entrega, como la Magdalena, o un arma de traición y muerte, como el de Judas. La autora categoriza los besos no solo por su intención, sino por su impacto en el alma y el cuerpo, diferenciando entre los que 'calcinan', los que 'noblecen' y aquellos que cargan con una tragedia inefable. A través de una lírica apasionada, Mistral eleva el beso a un lenguaje propio, convirtiéndolo en un instrumento de aprendizaje mutuo donde ella actúa como guía emocional. El poema es un testimonio de la intensidad vital, donde la memoria y la pasión se entrelazan. Las emociones evocadas van desde la ternura más sublime hasta la desesperación de un amor prohibido, manifestando un erotismo tormentoso que, lejos de ser superficial, busca la esencia del vínculo amoroso. La voz poética reclama su autoría sobre una forma de besar 'inventada' para su amante, reafirmando su autoridad sobre la experiencia amorosa y el deseo compartido. Es, en última instancia, una meditación sobre cómo el gesto más sencillo puede cifrar toda la historia emocional de un ser humano, marcando la diferencia entre un corazón impasible y uno que late con la vehemencia de la vida.

🏛️Contexto Histórico

Publicado originalmente en 1924 como parte de su trayectoria poética, este poema refleja la etapa de madurez de Mistral. Aunque gran parte de su obra temprana está marcada por el dolor tras el suicidio de Romelio Ureta, 'Besos' destaca por un tono más apasionado y atrevido, alejándose en ocasiones del tono elegíaco para abrazar una sensualidad más directa. Refleja la complejidad de la personalidad de la autora, quien oscilaba entre su vocación religiosa y su intensa vivencia de los afectos humanos.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema utiliza un lenguaje rico en recursos. Destacan las anáforas constantes al iniciar versos con 'Hay besos', que estructuran el ritmo y enfatizan la variedad. Se emplean metáforas potentes como 'campo de sol entre dos hielos' (contraste emocional) y comparaciones bíblicas para otorgar peso histórico. La personificación de los besos (que 'pronuncian', 'calcinan' o 'engendran') dota al objeto de voluntad propia. En cuanto a la métrica, predomina el verso alejandrino (14 sílabas), que otorga solemnidad, organizados en estrofas que mantienen una musicalidad cadenciosa y un esquema de rima consonante, reforzando la sonoridad necesaria para un tema tan íntimo.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.