Poema.es LogoPoema.es

La luz

La luz tendió en la tarde ligeros gobelinos, se hizo pronto un incendio en que el mundo iba a arder, cayó después en lluvia de azul por los caminos: yo la he visto variar como alma de mujer. La luz con unas nubes hizo encendida fragua, disfrazó a los torreones con un amplio albornoz; alzó náyades diáfanas de la paz de las aguas: la luz formó de nada sus mundos, como Dios. Vi al arroyo jugando con la luz del Oriente, en pupilas de niño sorprendí su claror, entró a la pieza triste de una convaleciente: la luz se ha dado a todos, como Nuestro Señor. Por la luz los botones me enseñaron dulzuras, una tarde violeta me dijo que llorara y los astros formaron frases claras y puras: sin la luz toda cosa su misterio guardara. ¡Mensaje que de lo hondo del misterio camina y dilata los pechos como rosas abiertas, y que deja temblando una estrella divina en la inmovilidad de las pupilas muertas!

📖Reseña y Análisis Literario

En 'La luz', Jorge Hübner Bezanilla despliega una oda metafísica sobre la luminosidad como principio ordenador y vital del cosmos. El poeta recorre las diversas facetas del fenómeno lumínico, transicionando desde una descripción sensorial de la tarde —teñida de colores y matices cambiantes— hacia una interpretación cuasi divina del hecho creativo. La luz es presentada no solo como un elemento físico, sino como una entidad activa, casi consciente, capaz de antropomorfizar el entorno y dotar de significado a la materia inerte. El poema articula una dialéctica entre la fugacidad de lo cotidiano y la trascendencia, vinculando la claridad solar con la compasión y la revelación. Temas como la niñez, la enfermedad y la muerte aparecen como receptáculos de esta luz, funcionando como un eje conductor que conecta lo mundano con la divinidad. El sentimiento predominante es una suerte de panteísmo contemplativo, donde la belleza estética es el vehículo necesario para desentrañar los misterios del ser. Hacia el final, la obra alcanza un tono elegíaco y solemne al contrastar la vitalidad del cosmos con la quietud de 'las pupilas muertas', sugiriendo que la luz es el único lenguaje capaz de penetrar el silencio definitivo de la existencia humana.

🏛️Contexto Histórico

Jorge Hübner Bezanilla (1892-1975) fue un poeta chileno vinculado a la generación de 1920, un periodo caracterizado por la transición entre la herencia modernista y las nuevas búsquedas de la vanguardia hispanoamericana. Su obra se inscribe en un romanticismo tardío y espiritualista, alejado de las rupturas formales radicales de sus contemporáneos, prefiriendo una lírica que enfatiza la interioridad, el paisajismo simbólico y una religiosidad contemplativa, muy propia de la intelectualidad conservadora y humanista de su época.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema está compuesto por cinco serventesios de arte mayor, utilizando versos alejandrinos (14 sílabas) con rima consonante, lo que confiere un ritmo solemne y pausado. Entre las figuras destacadas, el autor emplea el símil ('como alma de mujer', 'como Dios', 'como Nuestro Señor') para establecer analogías trascendentales. La metáfora es el recurso central, evidente en la 'encendida fragua' de las nubes y los 'gobelinos' de la luz. Se observa también la personificación al otorgar voluntad a la luz ('se ha dado a todos') y el uso constante de imágenes visuales cromáticas ('tarde violeta', 'lluvia de azul') que enriquecen la plasticidad del texto.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.