Poema.es LogoPoema.es

LA RESPUESTA DE LA TIERRA

Era un poeta lírico, grandioso y sibilino que le hablaba a la tierra una tarde de invierno, frente a una posada y al volver de un camino: ?¡Oh madre, oh tierra! ?díjole?, en tu girar eterno nuestra existencia efímera tal parece que ignoras. Nosotros esperamos un cielo o un infierno, sufrimos o gozamos en nuestras breves horas, e indiferente y muda tú, madre sin entrañas, de acuerdo con los hombres no sufres y no lloras. ¿No sabes el secreto misterioso que entrañas? ¿Por qué las noches negras, las diáfanas auroras? Las sombras vagarosas y tenues de unas cañas que se reflejan lívidas en los estanques yertos, ¿no son como conciencias fantásticas y extrañas que les copian sus vidas en espejos inciertos? ¿Qué somos? ¿A do vamos? ¿Por qué hasta aquí vinimos? ¿Conocen los secretos del más allá los muertos? ¿Por qué la vida inútil y triste recibimos? ¿Hay un oasis húmedo después de estos desiertos? ¿Por qué nacemos, madre, dime, por qué morimos? ¿Por qué? ?Mi angustia sacia y a mi ansiedad contesta. Yo, sacerdote tuyo, arrodillado y trémulo, en estas soledades aguardo la respuesta. La tierra, como siempre, displicente y callada, al gran poeta lírico no le contestó nada.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'La respuesta de la tierra', José Asunción Silva despliega un monólogo existencial de profunda carga metafísica. El poema articula la dicotomía entre la finitud humana, marcada por la angustia y la interrogación constante, y la inmutabilidad impasible de la naturaleza. El poeta, en su rol de 'sacerdote' de la tierra, proyecta sus dudas ontológicas sobre una madre cósmica que, lejos de ser nutricia, se revela como un vacío indiferente. Los temas del nihilismo, el misterio de la muerte y la inutilidad del sufrimiento humano permean cada estrofa. El clímax, resuelto en un cierre de seco realismo, subraya la soledad radical del individuo ante el silencio absoluto del universo. La emoción evocada no es la desesperación exaltada, sino una melancolía reflexiva y aristocrática, propia de un decadentismo que reconoce la fragilidad de la conciencia frente a un cosmos que carece de propósito aparente. Silva logra capturar la impotencia humana cuando la razón busca respuestas en la materia inanimada, convirtiendo el silencio de la tierra en la respuesta más contundente a las inquietudes del alma humana.

🏛️Contexto Histórico

José Asunción Silva fue una figura clave del Modernismo hispanoamericano. Escribió esta obra a finales del siglo XIX, una época marcada por el escepticismo positivista y la crisis de fe. El autor, influido por el pesimismo filosófico de Schopenhauer, refleja en sus versos la angustia de un intelectual colombiano que, inmerso en la modernidad, observa cómo las viejas estructuras de significado se desmoronan frente a un universo mecánico y silencioso.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea una estructura de serventesios de arte mayor con rima consonante, dotándolo de un ritmo solemne y pausado. Entre los recursos destacan el apóstrofe inicial ('¡Oh madre, oh tierra!'), que personifica a la tierra para establecer el diálogo, y la metáfora de las 'conciencias fantásticas' en las sombras de las cañas, que alude a la fragilidad del ser. El uso de preguntas retóricas sucesivas enfatiza la ansiedad existencial del hablante. Finalmente, la antítesis entre el 'sacerdote trémulo' y la tierra 'displicente' sella el poema con un contraste irónico que enfatiza la desconexión entre el hombre y el cosmos.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.