📜
Poema.es

Amor y desdén

Fuego sutil circula por mis venas al contemplar tus seductores ojos, y la sonrisa de tus labios rojos, y la gracia gentil con que enajenas. A tus palabras, de dulzura llenas, de mi estéril desierto los abrojos convertiste en edén, y por despojos quedó mi alma de amor en tus cadenas. Mas, ¡ay!, que al punto, Laura, con desvío me ves y te me alejas de repente sin que te duelas del quebranto mío. Si es criminal quien te ama reverente, y a tu beldad consagra su albedrío, sólo quien no te ha visto es inocente.

Más poemas de José Sebastián Segura

Ver todos (2) →