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El palacio de plata

El palacio de plata resplandece en medio de las aguas del abismo y las coronas arden con dulzura. Y la dorada rueda de las rosas levanta su cabeza de aire blanco. El árbol infinito de la sangre atraviesa la roca transparente. La noche abre sus ojos de fulgor sus letras de cristales que respiran. De la calma del centro nacen llamas. * En medio de las aguas del abismo el árbol infinito de la sangre atraviesa la roca transparente y la dorada rueda de las rosas. La noche abre sus ojos de fulgor sus letras de cristales que respiran. El palacio de plata resplandece: levanta su cabeza de aire blanco. De la calma del centro nacen llamas y las coronas arden con dulzura. * El árbol infinito de la sangre levanta su cabeza de aire blanco; de la calma del centro nacen llamas. Y la dorada rueda de las rosas atraviesa la roca transparente. La noche abre sus ojos de fulgor en medio de las aguas del abismo; sus letras de cristales que respiran. El palacio de plata resplandece. Y las coronas arden con dulzura. * La noche de la roca del abismo atraviesa la rueda de fulgor y la calma dorada del palacio. Las rosas de cristales resplandecen, el centro abre las llamas infinitas en medio de las letras de aire blanco. El árbol de las aguas con dulzura levanta la cabeza de la sangre, que nace de la plata que respira. Y las coronas arden en los ojos * La noche abre el palacio de las aguas y la dorada rueda transparente; de las rosas de plata de la sangre levanta su cabeza de las llamas. El árbol del abismo resplandece y las coronas nacen de sus ojos. Del infinito centro de fulgor, en medio de la calma que respira, atraviesa la roca de aire blanco: sus rosas de cristales con dulzura. * El palacio de plata de la sangre atraviesa la roca con dulzura en medio de las aguas que respiran. El árbol infinito resplandece y la dorada rueda de fulgor levanta su cabeza de cristales. De las rosas del centro del abismo, sus letras de la calma nacen llamas. La noche abre sus ojos transparentes y las coronas arden de aire blanco. * La noche abre sus ojos que respiran; sus letras del abismo de cristales y las coronas nacen de las aguas, de las rosas del centro con dulzura en medio de la calma de fulgor. Levanta su cabeza de la roca el palacio de plata transparente. El árbol infinito resplandece y la dorada sangre de aire blanco atraviesa la rueda de las llamas. * Árbol en la dulzura de aire blanco: la cabeza dorada de fulgor. Las letras del palacio resplandecen, los ojos de la noche de las llamas. Y el centro de la roca del abismo leanta las coronas infinitas en medio de la calma transparente. Las rosas de cristales arden sangre, abren plata que nace de las aguas, atraviesan la rueda que respira. * El palacio de sangre transparente levanta las coronas con dulzura, y la dorada roca de las letras atraviesa las aguas de aire blanco. La noche abre cristales que respiran, de la plata del árbol nacen ojos; en medio de la rueda de las llamas, en la calma del centro resplandecen. Las rosas infinitas del abismo arden en la cabeza de fulgor. * De las rosas del centro del abismo la noche abre sus ojos transparentes, y las coronas arden con dulzura. El palacio de plata de la sangre atraviesa la roca de aire blanco, en medio de las aguas que respiran. El árbol infnito resplandece, sus letras de la calma nacen llamas. Y la dorada rueda de fulgor levanta su cabeza de cristales. * La noche abre el palacio de la sangre atraviesa la roca de aire blanco, sus rosas de cristales con dulzura y la dorada rueda transparente. Del infinito centro de fulgor, de las letras de plata de las aguas, levanta su cabeza de las llamas. En medio de la calma que respira el árbol del abismo resplandece y las coronas nacen de sus ojos. * La noche de cristales de aire blanco atraviesa el palacio transparente, la roca de las rosas de fulgor, en medio de la calma que respira. Del infinito centro de sus ojos el árbol de las llamas resplandece, y la dorada rueda de las aguas levanta su cabeza con dulzura; del abismo de plata que abre letras. Y las coronas nacen de la sangre.

📖Reseña y Análisis Literario

El palacio de plata, obra emblemática de Juan Eduardo Cirlot, constituye un ejercicio de combinatoria poética que trasciende la lírica convencional para adentrarse en el terreno de la alquimia verbal. A través de un conjunto de estrofas que operan bajo una lógica de permutación, Cirlot edifica una arquitectura mística donde los elementos —la sangre, la roca, el cristal, el abismo y el fuego— se entrelazan obsesivamente. El poema no busca narrar, sino conjurar una atmósfera de quietud sagrada y fulgor metafísico. Los símbolos recurrentes, piezas de un rompecabezas hermético, sugieren la búsqueda del centro, ese punto donde la materia y el espíritu se reconcilian. La repetición circular no es redundante, sino incantatoria: pretende materializar una revelación interior que se despliega desde lo profundo hacia una claridad traslúcida. La emoción evocada es la del asombro ante la transmutación de la realidad; es un texto que habita la intersección entre el ritual esotérico y el rigor estético, donde el lector asiste a la construcción y deconstrucción de un cosmos personal, donde la dulzura y el fuego conviven en una tensión estática que invita a la contemplación suspendida del tiempo.

🏛️Contexto Histórico

Juan Eduardo Cirlot (1916-1973) fue una figura singular en la literatura española, notablemente influenciado por el surrealismo, el hermetismo y su profundo estudio del simbolismo. El poema se enmarca en su etapa de madurez creativa, cuando su interés se desplaza hacia formas de escritura más abstractas y experimentales. Su labor como crítico de arte y autor del famoso Diccionario de símbolos fue determinante en su poética, donde la palabra escrita se convierte en un símbolo esotérico destinado a revelar realidades ocultas en un periodo de posguerra marcado por la búsqueda de nuevas estructuras metafísicas.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema se estructura fundamentalmente mediante la técnica de la permutación, donde un léxico limitado y cargado de simbolismo rota sobre sí mismo para crear variaciones significativas. Entre los recursos principales destacan: 1. Metáfora visionaria: El uso de términos como 'árbol infinito de la sangre' o 'rueda de las rosas' transforma la realidad material en una visión abstracta. 2. Sinestesia: La 'calma que respira' y las 'letras de cristales que respiran' dotan de vida orgánica a conceptos inanimados. 3. Repetición anafórica y recursividad: La repetición constante de los sintagmas funciona como un mantra, restando peso a la métrica tradicional para privilegiar el ritmo incantatorio. 4. Imagen surrealista: La dislocación sintáctica permite que la 'roca transparente' y la 'noche de cristales' generen una imaginería visualmente pura, ajena a la lógica cotidiana, enfocándose en la potencia plástica del lenguaje.

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