Poema.es LogoPoema.es

Canción de la verdad sencilla

No es él el que me lleva? Es mi vida que en su vida palpita. Es la llamada tibia de mi alma que se ha ido a cantar entre sus rimas. Es la inquietud de viaje de mi espíritu que ha encontrado en su rumbo eterna vía. El y yo somos uno. Uno mismo y por siempre entre las cimas; manantial abrazando lluvia y tierra; fundidos en un soplo ola y brisa; blanca mano enlazando piedra y oro; hora cósmica uniendo noche y día. El y yo somos uno. Uno mismo y por siempre en las heridas. Uno mismo y por siempre en la conciencia. Uno mismo y por siempre en la alegría. Yo saldré de su pecho a ciertas horas, cuando él duerma el dolor en sus pupilas, en cada eco bebiéndome lo eterno, y en cada alba cargando una sonrisa. Y seré claridad para sus manos cuando se vuelquen a trepar los días, en la lucha sagrada del instinto por salvarse de ráfagas suicidas. Si extraviado de senda, por los locos enjaulados del mundo, fuese un día, una luz disparada por mi espíritu le anunciará el retorno hasta mi vida. No es él el que me lleva? Es su vida que corre por la mía. Se recogió la vida para verme pasar. Me fui perdiendo átomo por átomo de mi carne y fui resbalándome poco a poco al alma. Peregrina en mí misma, me anduve un largo instante. Me prolongué en el rumbo de aquel camino errante que se abría en mi interior, y me llegué hasta mí, íntima. Conmigo cabalgando seguí por la sombra del tiempo y me hice paisaje lejos de mi visión. Me conocí mensaje lejos de la palabra. Me sentí vida al reverso de una superficie de colores y formas. Y me vi claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el hombre. * * * * Ha sonado un reloj la hora escogida de todos. ¿La hora? Cualquiera. Todas en una misma. Las cosas circundantes reconquistan color y forma. Los hombres se mueven ajenos a sí mismos para agarrar ese minuto índice que los conduce por varias direcciones estáticas. Siempre la misma carne apretándose muda a lo ya hecho. Me busco. Estoy aún en el paisaje lejos de mi visión. Sigo siendo mensaje lejos de la palabra. La forma que se aleja y que fue mía un instante me ha dejado íntima. Y me veo claridad ahuyentando la sombra vaciada en la tierra desde el hombre.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Canción de la verdad sencilla', Julia de Burgos despliega una meditación ontológica sobre la unión mística, la identidad y la trascendencia del yo. El poema transita desde una lírica amorosa que fusiona dos existencias en una unidad orgánica —utilizando elementos de la naturaleza como símbolos de integración— hacia una introspección filosófica más profunda. La voz poética cuestiona los límites del individuo, sugiriendo que la verdadera esencia reside en la convergencia espiritual por encima de la presencia física. El poema evoluciona hacia una búsqueda de la propia identidad en el vacío de lo cotidiano, donde la 'claridad' se convierte en el mecanismo para disipar las sombras de la existencia humana. La estructura alterna momentos de comunión absoluta con el otro y momentos de solipsismo reflexivo. La emoción evocada es una mezcla de entrega absoluta, soledad existencial y, finalmente, un hallazgo de la intimidad despojada de las formas materiales. Burgos logra, mediante esta dialéctica, elevar la experiencia amorosa a una categoría cósmica, mientras se interroga sobre la fugacidad del tiempo y la esencia del ser, posicionándose como una observadora lúcida de su propia arquitectura interna, ajena a los automatismos del mundo exterior. Es un testamento de madurez lírica donde la poeta se desdobla para habitar su propia verdad.

🏛️Contexto Histórico

Julia de Burgos, figura central de la literatura puertorriqueña del siglo XX, escribió gran parte de su obra en un periodo marcado por el exilio, la inestabilidad emocional y la búsqueda de una identidad femenina libre frente a las convenciones sociales de su tiempo. Este poema refleja su madurez creativa, influenciada por el modernismo tardío y las vanguardias, donde la biografía y la ontología se entrelazan. La obra se inscribe en la inquietud existencial de finales de los años 30 y 40, explorando la soledad del individuo moderno ante una sociedad alienada.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea una rica amalgama de figuras retóricas para articular su mensaje. Destacan las metáforas de integración ('manantial abrazando lluvia y tierra', 'ola y brisa') que simbolizan la simbiosis afectiva. El uso de la anáfora y el paralelismo ('Uno mismo y por siempre...') refuerza la idea de permanencia y unidad inquebrantable. A nivel estilístico, la autora utiliza el encabalgamiento para dotar de dinamismo al ritmo, rompiendo la estructura de la estrofa para subrayar la fluidez del espíritu. La métrica es predominantemente libre, con versos de arte mayor que otorgan solemnidad al discurso, mientras que la antítesis ('claridad' frente a 'sombra') estructura el contraste entre el conocimiento del ser interior y la alienación del mundo externo.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.