Que pida a un galán Minguilla
Cinco puntos de jervilla,
Bien puede ser;
Mas que calzando diez Menga,
Quiera que justo le venga,
No puede ser.
Que se case un don Pelote
Con una dama sin dote,
Bien puede ser;
Mas que no dé algunos días
Por un pan las damerías,
No puede ser.
Que la viuda en el sermón
Dé mil suspiros sin son,
Bien puede ser;
Mas que no los dé, a mi cuenta,
Porque sepan dó se sienta,
No puede ser.
Que esté la bella casada
Bien vestida y mal celada,
Bien puede ser;
Mas que el bueno del marido
No sepa quién dio el vestido,
No puede ser.
Que anochezca cano el viejo,
Y que amanezca bermejo,
Bien puede ser;
Mas que a creer nos estreche
Que es milagro y no escabeche
No puede ser.
Que se precie un don Pelón
Que se comió un perdigón,
Bien puede ser;
Mas que la biznaga honrada
No diga que fue ensalada,
No puede ser.
Que olvide a la hija el padre
De buscarle quien le cuadre,
Bien puede ser;
Mas que se pase el invierno
Sin que ella le busque yerno,
No puede ser.
Que la del color quebrado
Culpe al barro colorado,
Bien puede ser;
Mas que no entendamos todos
Que aquestos barros son lodos,
No puede ser.
Que por parir mil loquillas
Enciendan mil candelillas,
Bien puede ser;
Mas que, público o secreto,
No haga algún cirio efeto,
No puede ser.
Que sea el otro Letrado
Por Salamanca aprobado,
Bien puede ser;
Mas que traiga buenos guantes
Sin que acudan pleiteantes,
No puede ser.
Que sea médico más grave
quien más aforismos sabe,
Bien puede ser;
mas que no sea más experto
el que más hubiere muerto,
No puede ser.
Que acuda a tiempo un galán
con un dicho y un refrán,
Bien puede ser;
mas que entendamos por eso
que en Floresta no está impreso,
No puede ser.
Que oiga Menga una canción
Con piedad y atención,
Bien puede ser;
Mas que no sea más piadosa
A dos escudos en prosa,
No puede ser.
Que sea el Padre Presentado
Predicador afamado,
Bien puede ser;
Mas que muchos puntos buenos
No sean estudios ajenos,
No puede ser.
Que una guitarrilla pueda
Mucho, después de la queda,
Bien puede ser;
Mas que no sea necedad
Despertar la vecindad,
No puede ser.
Que el mochilero o soldado
Deje su tercio embarcado,
Bien puede ser;
Mas que le crean de la guerra
Porque entró roto en su tierra,
No puede ser.
Que se emplee el que es discreto
En hacer un buen soneto,
Bien puede ser;
Mas que un menguado no sea
El que en hacer dos se emplea,
No puede ser.
Que quiera una dama esquiva
Lengua muerta y bolsa viva,
Bien puede ser;
Mas que halle, sin dar puerta,
Bolsa viva y lengua muerta,
No puede ser.
Que el confeso al caballero
Socorra con su dinero,
Bien puede ser;
Mas que le dé, porque presta,
Lado el día de la fiesta,
No puede ser.
Que junte un rico avariento
Los doblones ciento a ciento,
Bien puede ser;
Mas que el sucesor gentil
No los gaste mil a mil,
No puede ser.
Que se pasee Narciso
Con un cuello en paraíso,
Bien puede ser;
Más que no sea notorio
Que anda el cuerpo en purgatorio,
No puede ser.
📖Reseña y Análisis Literario
Este poema de Luis de Góngora se erige como una magistral lección de sátira barroca bajo la estructura de una serie de letrillas burlescas. A través de una estrofa bipartita, el poeta contrapone la apariencia (el 'bien puede ser') con la realidad socarrona o el vicio subyacente (el 'no puede ser'). Góngora despliega un catálogo de los arquetipos sociales del Siglo de Oro —el hidalgo fanfarrón, la viuda fingida, el médico negligente y el letrado codicioso— para diseccionar la hipocresía humana con una precisión quirúrgica. El tono es eminentemente irónico, distanciado y crítico; el autor no busca la compasión, sino la denuncia del engaño que sostiene el tejido social. La repetición anafórica y la estructura paralelística funcionan como un martilleo retórico que fuerza al lector a aceptar la inevitable derrota de las pretensiones sociales frente a la cruda experiencia cotidiana. Es una obra que destila el pesimismo antropológico gongorino, donde el humor no es simplemente entretenimiento, sino un bisturí que revela que detrás de cada máscara social se esconde una vanidad o una miseria que, pese a los esfuerzos de disimulo, resulta siempre transparente ante la mirada del observador agudo.
🏛️Contexto Histórico
La obra pertenece al periodo del Barroco español, una época marcada por el contraste entre la decadencia política del Imperio y el esplendor cultural del Siglo de Oro. Góngora, figura central de esta era, utiliza la poesía satírica y la letrilla para canalizar las tensiones de una sociedad estamental obsesionada con la honra, las apariencias y las jerarquías. Este poema refleja la profunda crisis de valores donde el dinero y la ostentación comenzaron a suplantar el linaje, provocando las críticas de los intelectuales hacia una aristocracia y una burguesía en decadencia moral.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema utiliza la letrilla como forma métrica, empleando versos de arte menor (hexasílabos y trisílabos) que imprimen un ritmo ágil y mordaz. Destaca el uso constante del paralelismo y la antítesis entre el primer terceto de cada estrofa y el segundo, creando un efecto de contrapunto lógico. Se emplea la anáfora ('Que...' y 'Mas que...') para estructurar la argumentación. Asimismo, Góngora recurre a la ironía como figura central y al uso de epítetos irónicos ('don Pelote', 'don Pelón') para ridiculizar a los tipos sociales, además de servirse de la elipsis y el juego de palabras para enfatizar la sátira moral.