Epigrama XIX (Para Fedra)

Sin saber que de Lesbos practicabas
los rituales extraños,
un día gris, nadvertidamente,
puse un beso en tus labios.

Hoy sonrío en la calle y me pregunto
-tras aquel desencanto-:
¿no sienten algo al verme tus amigas,
las que indeirectamente yo he besado?

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