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Poema.es

Séquito

Somos un recipiente de comparsa comitiva, venenos, inseguridades, posesiones, recorridos, tradiciones, traiciones y todos tenemos: Un carnicero que nos tijeretea el largo ombligo que nos une al egoismo de la vida Un olor a tabaco al que llamamos padre Una maestra que dicen nos adiestra Un perro que nos ladra y se nos presta Un oficial que nos apunta de por vida y un ángel guardian que lo disuade Un político que agranda nuestras ignorancias y un espejo empachado de arrogancias Un negro, un indio a quien odiar y un gringo que nos menosprecia igual tenemos un niño para ver en el reflejo de sus ojos a nuestra vejez y un viejo para lamentar que el tiempo no vuela al revés dioses funcionarios que archivan nuestras oraciones admirando con el tiempo nuestras destrucciones tenemos a un pobre que nos vuelve ricos y a un rico que no suelta un perico un comerciante que madruga sus recados y una iglesia que nos compra y vende los pecados un idiota que aplaude nuestras excentricidades mientras que un espejo nos ahorra las desigualdades tenemos a un desamparado que ve en nosotros a un profeta sin las suciedades de consumo que nos comprometan un reflejo póstumo en algún lago y un mar al que ensuciamos con nuestra mirada Un ciego que nos hace ver el mundo y otro que nos lleva de la mano tenemos muchos seres para enterrar y pocos hombros para ser llevados muchos seres para odiar y pocos para ser amados tenemos viceversas y siempre vamos para un mismo lado médicos para morirnos cada hueso un día más y media humanidad soñando con la paz animales indefensos para exorcisar las cobardías traficantes de egoismos inaugurando cofradías un loro que nos remeda un hijo que nos iguala un cura que nos absuelve un amante que nos ignora panaderos sudando sobre nuestro pan y justas religiones para odiar a un musulmán herreros para soldarnos cárceles desamparados para llenar hoteles una vaca para pasarla a tabla aunque mamando hayamos aprendido de ella el habla una televisión con ideas cancerígenas una radio depresiva un tocadiscos donde se parqueó la moda y algunas revistas viejas con raíces Un jefe que nos ordeña Un estado que nos ofende Un ministro de descaros y semáforos sin colores dentistas para asesinar el habla y mecánicos para enfermarnos el andar asaltantes que nos roban con modales y otros que nos pegan sin robar un artista que adivina en nosotros a una obra de arte y un pariente que quisiera que estuvieramos en marte Abogados vaqueros buscando errores para disculpar delitos en el nombre de la ley Jueces con sotana que condenan si les dá la gana casualmente una mujer nos sonríe ahí en la esquina y la mano de una niña se nos tiende herida en un supermercado de morfina pero no dejamos de tener también: un auto para demostrar nuestro valor social y gobiernos para proteger al criminal democracias agarradas por el cuello que sin gracia han regalado hasta el resuello Gentes que protestan sin criterios heroes que dan prestigio a un cementerio Tenemos un enmascarado de moda que comercia con sus dueños y a veces muchos sueños que seguido alguien nos poda dictadores de mala muerte sudando salud, oprobio y hasta demasiada suerte Militares que quisieran sindicatos para cobrar la causa de los malos tratos Tenemos la esperanza de fortunas extraviadas en algún lugar el instinto del Tener y la cobardía del no Ser tenemos una mujer a la que ofendemos y una mujer que nos adora una mujer que nos espera y otra que nos ignora existe una mujer a la que no conoceremos porque de seguro no querría ni que la soñemos Tenemos un reloj y una brújula llena de viajes todo un planeta para vivir soñando que iremos a la luna y sin embargo solo tenemos de cuna un par de metros para morir.