📜
Poema.es

La guardia urbana

-Por vos, mi pobre inocente, vendrá un día la montada... -La montada ya no existe; no empieces con tus macanas. -Da lo mismo, ya me acuerdo, le dicen la guardia urbana pero igual, a garrotazos, harán charque de tu espalda. A arrancarte de este rancho un día vendrá, sin falta. -Y yo les daré un buendía con este cabo de nácar. -No te hagas ilusiones. ¡No te servirán de nada, hijo mío, esas sonseras que en la cabeza te bailan! -No es cierto, mamá, en el mundo la nueva idea está en marcha. -Soy una pobre burrera con mi burro y mi burjaca. La banda es para los ricos, para los pobres la guacha. ¡Soy una triste burrera bebiendo en jarro de lata las lágrimas de mi gente y las mías más amargas! Desde Ysaty hasta Asunción es larga la caminata y a punta de bayoneta resulta mucho más larga. Maniatado con alambre y a empellones de culatas desde Ysaty, por Dos Bocas, lo repunta la canalla. -Un rojo pañuelo al cuello será el premio a tus pureadas, pero no será de trapo sino de sangre barata. Sobre el óleo de los charcos patinan las carcajadas y un pipuu alcohólico y largo se clava en La Salamanca. Un degüello de yuyales asustado el viento ensaya y ganan los albañales rápidamente las ratas. Como un cíclope mareado un tuerto el ojo se palpa y los horrores del mundo tan increíbles repasa. Asunción, sucia y artera, sin azahares, sin nada que no sea la insolencia de tus cobardes mesnadas. -¡Suéltenme las manos, perros, y así sabrán quién les habla! ¡Ese trapo colorado les meteré en la garganta! -Emboty nde picha?í re ñemboayura pytáta. -Dios te salve y tu abogado, ápente ya reikopáma...