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Altazor (Fragmento)

Soy yo Altazor Altazor Encerrado en la jaula de su destino En vano me aferro a los barrotes de la evasión posible Una flor cierra el camino Y se levantan como la estatua de las llamas. La evasión imposible Más débil marcho con mis ansias Que un ejército sin luz en medio de emboscadas Abrí los ojos en el siglo En que moría el cristianismo. Retorcido en su cruz agonizante Ya va a dar el último suspiro ¿Y mañana qué pondremos en el sitio vacío? Pondremos un alba o un crepúsculo ¿Y hay que poner algo acaso? La corona de espinas Chorreando sus últimas estrellas se marchita Morirá el cristianismo que no ha resuelto ningún problema Que sólo ha enseñado plegarias muertas. Muere después de dos mil años de existencia Un cañoneo enorme pone punto final a la era cristiana El Cristo quiere morir acompañado de millones de almas Hundirse con sus templos Y atravesar la muerte con un cortejo inmenso Mil aeroplanos saludan la nueva era Ellos son los oráculos y las banderas Hace seis meses solamente Dejé la ecuatorial recién cortada En la tumba guerrera del esclavo paciente Corona de piedad sobre la estupidez humana. Soy yo que estoy hablando en este año de 1919 Es el invierno Ya la Europa enterró todos sus muertos Y un millar de lágrimas hacen una sola cruz de nieve Mirad esas estepas que sacuden las manos Millones de obreros han comprendido al fin Y levantan al cielo sus banderas de aurora Venid, venid, os esperamos porque sois la esperanza La única esperanza La última esperanza Soy yo Altazor el doble de mí mismo El que se mira obrar y se ríe del otro frente a frente El que cayó de las alturas de su estrella Y viajó veinticinco años Colgado al paracaídas de sus propios prejuicios Soy yo Altazor el del ansia infinita del hambre eterno y descorazonado Carne labrada por arados de angustia ¿Cómo podré dormir mientras haya adentro tierras desconocidas? Problemas Misterios que se cuelgan a mi pecho Estoy solo La distancia que va de cuerpo a cuerpo Es tan grande como la que hay de alma a alma Solo Solo Solo Estoy solo parado en la punta del año que agoniza El universo se rompe en olas a mis pies Los planetas giran en torno a mi cabeza Y me despeinan al pasar con el viento que desplazan Sin dar una respuesta que llene los abismos Ni sentir este anhelo fabuloso que busca en la fauna del cielo Un ser materno donde se duerma el corazón Un lecho a la sombra del torbellino de enigmas Una mano que acaricie los latidos de la fiebre. Dios diluido en la nada y el todo Dios todo y nada Dios en las palabras y en los gestos Dios mental Dios aliento Dios joven Dios viejo Dios pútrido lejano y cerca Dios amasado a mi congoja

📖Reseña y Análisis Literario

Altazor o el viaje en paracaídas (1931) representa la cumbre del creacionismo de Vicente Huidobro, constituyendo un hito fundamental en la vanguardia hispanoamericana. El fragmento analizado despliega una profunda crisis existencial en la que el yo lírico, Altazor, se erige como un ser escindido, consciente de su propia soledad y de su caída inevitable hacia el vacío. La obra tematiza la disolución de los sistemas de creencias tradicionales; el cristianismo es presentado como una estructura moribunda ante el despliegue bélico de la modernidad y la nueva era tecnológica. Huidobro trasciende el simple nihilismo para explorar la angustia del hombre moderno frente a la ausencia de un sentido absoluto. La voz poética busca desesperadamente una respuesta en la inmensidad del cosmos, encontrando solo la fragmentación del lenguaje y la soledad del individuo frente a un Dios diluido en la nada y el todo. Es un poema de transición, donde la desolación de la posguerra (1919) se amalgama con una ambición ontológica: la construcción de una realidad nueva a través de la palabra, aunque esta misma palabra termine por confrontar al sujeto con sus propias limitaciones humanas. La emoción predominante es una mezcla de escepticismo, anhelo espiritual y la urgencia de hallar una identidad autónoma en un siglo huérfano de certezas.

🏛️Contexto Histórico

La obra se sitúa en la atmósfera intelectual de la posguerra europea tras la Primera Guerra Mundial, específicamente en el periodo del entreguerras. Escrita entre 1919 y 1931, refleja la crisis de la civilización occidental, el impacto del trauma bélico y la fascinación vanguardista por el progreso técnico, simbolizado por los aeroplanos. Huidobro, radicado en París, se encontraba inmerso en los movimientos de ruptura estética, buscando una poesía 'autónoma' que, sin embargo, no pudo sustraerse de las tensiones sociopolíticas y espirituales de su tiempo.

✍️Figuras Literarias y Métrica

Huidobro emplea una estructura de verso libre que enfatiza la caída y el desorden. Entre las figuras destacan la metáfora central del 'paracaídas de sus propios prejuicios', que simboliza la trayectoria existencial del hombre, y la personificación de un Dios que se vuelve 'pútrido' o 'mental'. El autor utiliza la anáfora y la repetición (especialmente en el 'Solo, Solo, Solo') para subrayar la angustia del aislamiento. La métrica es irregular, rompiendo la rima clásica para permitir una mayor libertad expresiva, propia del espíritu vanguardista que buscaba que el poeta fuera un 'pequeño Dios' capaz de crear su propio universo lingüístico.

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