Poema.es LogoPoema.es

Elegía humilde

Un auto ha arrollado a la vieja sirvienta ¡La pisó como una hoja! Era una flor del campo, toronjil, yerbabuena. En la casa hubo duelo por su muerte de plata. Esta mujer oscura de noble cepa aymara endulzaba la vida de seres y de cosas. Llena está nuestra infancia de su imagen de Mamita Copacabana; debajo de su manta de castilla siempre traía la sorpresa de frutas, empanadas o juguetes. ¡Ay dulce abuela nuestra de las macetas y del canario! Tendida en su mortaja, con unción le besamos las santas manos toscas quietas por fin del cotidiano afán. Parecían avergonzadas del reposo; dos angelitos blancos bajaron a cubrirlas. Su nombre era Mama-Usta, y nada más. Las hadas humildes sólo tienen un nombre pero es varita mágica de gracia y bendición. De la mano llevaba a mi padre a la misa; la conocieron los abuelos y bisabuelos. Era lazo entre el ahora y lo perdido. Todo lo daba, todo, su bondad y su alegría, el cobre de la dádiva, el óleo del consuelo. Cual sombra milagrosa colmaba de manjares la olla de cada día, y con agua y con sol daba celajes a los visillos y manteles. Ella prendía el fuego del hogar. Un auto la ha matado. ¡Ay, Dios mío! Su frente estaba herida y su cuerpo, nunca tocado, salpicado de barro. Cuando llegaba al cielo, con un solo zapato, la falda desgarrada un coro de jilgueros le cantaba aleluyas. Con humilde inocencia, debió de imaginar que era fiesta pascual para nosotros. -¿Como para ella el aleluya? ¿Como para ella nuestro llanto?- Sencilla y limpia entró en la gloria cuidando todavía la canasta para la cena de hoy. Nuestra Mama Usta ha muerto. ¡Ay canario, ay macetas, patio y agua!

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Elegía humilde', Yolanda Bedregal construye un sentido homenaje a la figura de la mujer indígena que, bajo el rol de sirvienta, se convierte en el pilar afectivo y místico del hogar. El poema transita desde la crudeza de una muerte accidental y violenta, comparada con el aplastamiento de una 'hoja' o una 'flor', hacia una glorificación casi hagiográfica de la cotidianidad. La autora logra elevar a 'Mama-Usta' de su condición de clase a la de una entidad protectora, una suerte de 'hada humilde' cuya esencia trasciende su labor doméstica para tejer la historia familiar a través de generaciones. La emoción evocada no es solo el duelo por la pérdida personal, sino el reconocimiento de una deuda afectiva inabarcable. La imagen final de la sirvienta ascendiendo al cielo con su canasta refuerza la idea de una santidad intrínseca, donde el servicio se transforma en un acto sagrado. Bedregal utiliza un lenguaje lírico sencillo, pero cargado de profundidad, para contraponer la brutalidad mecánica del 'auto' que la arrolla frente a la nobleza ancestral de una estirpe aymara que representaba el lazo viviente entre lo contemporáneo y lo remoto. Es, en esencia, un retrato de ternura incondicional y una reflexión sobre la invisibilidad de aquellos que, con su trabajo silencioso, sostienen el mundo privado de los otros.

🏛️Contexto Histórico

Yolanda Bedregal (1913-1999), conocida como la 'Pisa-Papeles' de la literatura boliviana, fue una figura central del siglo XX. El poema refleja la realidad sociopolítica de la Bolivia de mediados de siglo, donde la coexistencia entre las élites urbanas y las mujeres de origen aymara era habitual en el ámbito doméstico. La obra documenta una visión de la época que, si bien a menudo paternalista, intenta rescatar la dignidad y la sacralidad de la vida indígena en el entorno privado de la casa señorial, marcando una transición hacia una mayor conciencia social sobre la alteridad.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema se estructura en verso libre, evitando una métrica rígida para favorecer un tono confesional y elegíaco. Entre los recursos estilísticos destacan la metáfora ('¡La pisó como una hoja!', 'muerte de plata'), el símil y la hipérbole que diviniza a la figura retratada. Bedregal emplea el apóstrofe al invocar objetos cotidianos ('Ay canario, ay macetas') para enfatizar la ausencia. Destaca el uso de la aliteración y la adjetivación sensorial para humanizar la figura de Mama-Usta, otorgándole atributos de santidad ('santas manos', 'cielo', 'gloria'), contrastando con la aridez técnica de la muerte mecánica causada por el automóvil.

Más poemas de Yolanda Bedregal

Ver todos (1) →
Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.