Yo hice el cable submarino
📖Reseña y Análisis Literario
En 'Yo hice el cable submarino', Yolanda Pantin despliega una poética de la demiurgia dolorosa, donde el sujeto lírico asume el rol de una creadora omnipotente pero fracturada. El poema transita desde la construcción biológica y física de un 'otro' —una criatura amada y proyectada— hacia la manufactura de escenarios geopolíticos y existenciales, como un país, un enemigo o la propia ciudad de París. La voz poética revela una responsabilidad que deviene en castigo; al fabricar la realidad, la hablante también fabrica su propio cautiverio y su exilio emocional. El lenguaje es seco, descarnado, despojado de ornamentos románticos, lo que acentúa la sensación de extrañeza ante la propia creación. El 'cable submarino' actúa como una metáfora central de la comunicación mediada, de la distancia insalvable y del flujo de información que, aunque conecta mundos, subraya la incomunicación humana. La figura de la joven 'apátrida' y 'enfermiza' simboliza una condición existencial desarraigada, donde la creación se vuelve contra el creador, transformando el acto amoroso en una disección constante. Es un poema sobre la construcción de la identidad a través de la pérdida y la soberanía del dolor como único territorio habitable.
🏛️Contexto Histórico
Yolanda Pantin, figura fundamental de la poesía venezolana contemporánea, escribe desde una sensibilidad marcada por el desencanto y la observación crítica de la realidad sociopolítica. Este poema refleja las inquietudes del exilio y la diáspora, comunes en la literatura hispanoamericana reciente, donde la distancia geográfica y la desintegración del tejido social obligan al poeta a reconstruir su entorno a través de la palabra, enfrentándose a la memoria y al desvanecimiento de las certezas.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema destaca por el uso recurrente de la anáfora ('Yo hice', 'Yo puse'), que enfatiza el poder y, a la vez, la obsesión de la voz lírica. Emplea la metáfora del cuerpo como una construcción artesanal ('tus dientes montados', 'aletas de pez'), lo que otorga un carácter casi escultórico a la criatura. Se observa un uso significativo de la metonimia y el encabalgamiento, que dota al verso de una cadencia cortada, similar a un latido o un mensaje telegráfico. La métrica es libre, favoreciendo una disposición espacial que refuerza el silencio y la soledad del texto, careciendo de rima consonante para privilegiar una crudeza expresiva que desmantela cualquier pretensión lírica tradicional.