Amor sintiendo
📖Reseña y Análisis Literario
«Amor sintiendo» explora la sutil transición entre el deseo explícito y la vivencia íntima de un afecto consolidado. El poema comienza con una serie de interrogantes nostálgicas sobre la aparente pérdida de la urgencia por verbalizar la pasión («dónde están mis ganas de decir tu cuerpo»). Sin embargo, conforme avanza el texto, la voz poética descubre que esa ausencia de palabras no responde al desamor, sino al tránsito hacia un sentimiento más profundo y contemplativo. La autora emplea una rica simbología vinculada al calor y al refugio («hogar», «volcán», «ausol», «fuego de invierno») para describir la identidad amatoria. La memoria sensorial —evocada en el recuerdo de los besos que conducen «hasta el silencio»— actúa como puente entre el plano físico y la introspección. El poema culmina con la resignificación de la quietud: el silencio deja de ser vacío o indiferencia para convertirse en un estado pleno de contemplación donde la aurora y la propia alma simplemente «están sintiendo». La obra transmite emociones de calidez, nostalgia erótica, serenidad y una profunda plenitud emocional que trasciende la necesidad de la palabra.
🏛️Contexto Histórico
Aída Elena Párraga (El Salvador, 1966) es una reconocida poetisa, actriz y dramaturga salvadoreña. Su obra se consolida en el marco de la literatura centroamericana de posguerra de finales del siglo XX y principios del XXI. Este periodo se caracteriza por la búsqueda de voces líricas femeninas autónomas que reivindican el cuerpo, la subjetividad, el erotismo y la libertad afectiva. El poema refleja esta corriente intimista donde las mujeres escritoras redefinen la vivencia del amor y la sensualidad desde su propia perspectiva y lenguaje regional.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema utiliza verso libre sin métrica ni rima fijas, apoyándose en la cadencia del discurso íntimo y el uso del espacio tipográfico. Entre sus principales recursos estilísticos destacan:- Metáfora y gradación: «hogar / Volcán, / ausol, / fuego de invierno», donde la voz poética se equipara a fuentes de calor y naturaleza (destacando 'ausol', peruanismo/centroamericanismo para fumarola o manantial termal).- Pregunta retórica e interrogación lírica: «¿Dónde están mis ganas...?», «¿Mal digo imaginar?», utilizadas para estructurar la reflexión interior.- Hipérbole y metáfora: «besado hasta el silencio», que magnifica el impacto de la pasión física capaz de enmudecer el lenguaje.- Personificación: «callada está la aurora», donde se atribuye al amanecer la actitud contemplativa de la voz poética.- Anáfora y repetición: Uso reiterado de «Dónde» y de estructuras duplicadas («Si tantas beses... / Si tantas beses») para enfatizar el ritmo e intensidad del recuerdo.