📜
Poema.es

A UNA MUJER QUE SE AFEITABA Y ESTABA HERMOSA

Yo os quiero confesar, don Juan, primero, que aquel blanco y color de doña Elvira no tiene de ella más, si bien se mira, que el haberle costado su dinero. Pero tras eso confesaros quiero que es tanta la beldad de su mentira, que en vano a competir con ella aspira belleza igual de rostro verdadero. Mas ¿qué mucho que yo perdido ande por un engaño tal, pues que sabemos que nos engaña así Naturaleza? Porque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul. ¡Lástima grande que no sea verdad tanta belleza!
Poema .es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado por Juan Romero Domínguez.