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Dos girasoles sobre el asfalto

En el terminal de ferrocarriles sentada con mi madre dos girasoles sobre el asfalto. Su mano borra todo sucio paisaje. Nunca he comido sino de esa mano nunca sino de ese fruto macerado. Me enseñabas un sendero para que no me extraviara. Y siempre regreso, pequeño afluente, buscando un poco de sosiego como se le da al enfermo una cucharada de sopa Y la cuchara hace frías, metálicas promesas hasta que la cabeza se queda recostada contra el velador. Una oruga cantándole a un gusano -la canción de la morfina- la cabeza roída por dentro, el tallo esplendente conectado al tubo de oxígeno. El mar, como un patrullero pisándome los talones. Thalassa thalassa he intentado vivir siete veces.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Dos girasoles sobre el asfalto', Damaris Calderón construye un poema de profunda intensidad confesional que articula una elegía sobre la decadencia física, el refugio materno y la fragilidad de la existencia. El poema se despliega en un escenario desolador —un terminal de ferrocarriles— donde la figura de la madre emerge como un ancla simbólica frente a la precariedad del entorno. La voz poética transita desde la gratitud por el cuidado nutricio hasta la crudeza del declive biológico y el dolor hospitalario. La relación filial se convierte en el eje que articula el sentido de pertenencia frente a un destino inexorable. El poema explora la dicotomía entre la vida representada por el girasol, símbolo de luz y vitalidad, y el entorno aséptico de los tubos, el oxígeno y la morfina. Emocionalmente, la obra transita por una atmósfera de desamparo y melancolía, donde el sujeto lírico se reconoce como un 'pequeño afluente' que busca desesperadamente el sosiego en la memoria materna. El cierre del poema, con la referencia a 'Thalassa thalassa', evoca el grito de los Diez Mil de Jenofonte, pero aquí, en lugar de la salvación de ver el mar, se traduce en una pulsión de muerte y un agotamiento existencial tras múltiples intentos de vida, consolidando una pieza sobre el dolor de la finitud y el regreso constante al origen.

🏛️Contexto Histórico

Damaris Calderón, poeta cubana radicada en Chile desde 1996, integra en su obra la herencia de la experiencia insular con el desarraigo del exilio. Este poema refleja una etapa madura de su escritura, marcada por la reflexión sobre la enfermedad, la muerte y la identidad fragmentada, elementos recurrentes en su producción lírica contemporánea que dialoga constantemente con la tradición clásica y la memoria personal.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea una estructura de verso libre sin rima fija, priorizando el ritmo emocional sobre la métrica. Entre los recursos destacan: 1) Metáfora: 'la canción de la morfina', que humaniza la sedación como un arrullo engañoso. 2) Hipérbole: 'El mar, como un patrullero pisándome los talones', personificando la muerte como una persecución incesante. 3) Símil: 'como se le da al enfermo una cucharada de sopa', enfatizando la vulnerabilidad del sujeto lírico. 4) Símbolo: El girasol representa la luz y la naturaleza frente a lo artificial del asfalto. 5) Intertextualidad: 'Thalassa thalassa' es una referencia directa a la 'Anábasis' de Jenofonte, cargando el verso final con una significación épica que contrasta con la fragilidad del yo poético.

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