La Tarara
📖Reseña y Análisis Literario
En 'La Tarara', Federico García Lorca recupera una figura popular del folclore andaluz para construir un poema vibrante, lleno de color y ritmo. La obra no solo es una pieza musicalizada, sino un retrato evocador de una mujer que desafía las convenciones sociales de su entorno. El personaje central, la Tarara, se presenta como un símbolo de vitalidad y libertad; su vestido verde, adornado con cascabeles y volantes, resalta una personalidad desinhibida y alegre. Lorca utiliza la figura de esta mujer para explorar temas como la identidad, el deseo y la transgresión de las normas rurales. La mención de las 'retamas' y la 'hierbabuena' ancla el poema en un paisaje andaluz vívido, donde la naturaleza se convierte en escenario de la danza y la seducción. La repetición constante en el estribillo genera un efecto hipnótico que emula el carácter de una copla cantada, sugiriendo que la Tarara es una figura observada por la comunidad, alguien cuya fama corre de boca en boca. Las emociones evocadas son de una frescura casi infantil mezclada con una picardía adulta. A través de este personaje, el poeta rinde un homenaje a la autenticidad y al goce vital, elevando lo popular a la categoría de arte sublime, capturando la esencia de una mujer que, a ojos del poeta, vive bajo sus propias reglas, ajena a los juicios ajenos.
🏛️Contexto Histórico
El poema forma parte de la labor de Lorca en la recuperación de la lírica popular y el cancionero tradicional español. Escrito durante la década de 1920, refleja la fascinación del poeta por el 'cante jondo' y la cultura gitana. El texto busca rescatar la voz oral del pueblo antes de que fuera eclipsada por la modernidad, enmarcándose en el espíritu vanguardista de la Generación del 27 que encontraba en la tradición un sustrato vitalista frente a la rigidez académica.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema destaca por el uso de la repetición constante (anáfora y estribillo) que aporta un ritmo marcado y musical. Emplea imágenes sensoriales potentes, como el 'vestido verde' y los 'cascabeles', para dotar al personaje de una presencia física vibrante. En cuanto a la métrica, se apoya en versos de arte menor, octosílabos y tetrasílabos, propios del romance o la canción folclórica, lo que facilita su memorización y oralidad. El uso de la elipsis en el estribillo ('la tarara, sí / la tarara, no') crea un juego dialéctico que sugiere la ambigüedad y el misterio en torno a la protagonista.