Tu breve chispa de eternidad tiene apetito de sombras.
Escala la fuerza un torbellino entre cálidas cinturas.
Acorta el encuentro de epitafios insensatos. Remoja
el jade limpio de tus ojos. Anochece las hechuras
que el fuego labró en los decisivos escombros de tu boca.
Sobre el sudario del instante el amor vuelca sus espumas.
Mañana el fulgor de otra tibieza será la bienvenida.
Mañana otra ciudad de viento moverá nuestras cenizas.
Alondras que mueren deslumbradas (I) Tu breve chispa...
Más poemas de Jorge Fernández Granados
Ver todos (14) →
Alondras que mueren deslumbradas (I) Carne de la fiebre...
Alondras que mueren deslumbradas (I) Corazón tan astuto...
Alondras que mueren deslumbradas (I) (El Cazador...)
Alondras que mueren deslumbradas (I) Opaca carne...
Alondras que mueren deslumbradas (I) ¿Pero dónde...
Alondras que mueren deslumbradas (I) Soliloquio...
Alondras que mueren deslumbradas (I) Sucesos...
Alondras que mueren deslumbradas (I) Un esplendor...