Gallardo pasea Zaide
puerta y calle de su dama,
que desea en gran manera
ver su imagen y adorarla,
porque se vido sin ella
en una ausencia muy larga,
que desdichas le sacaron
desterrado de Granada,
no por muerte de hombre alguno
ni por traidor a su dama,
mas por dar gusto a enemigos,
si es que en el moro se hallan,
porque es hidalgo en sus cosas,
y tanto que al mundo espantan
sus larguezas, pues por ellas
el moro dejó su patria;
pero a Granada volvió
a pesar de ruin canalla,
porque siendo un moro noble
enemigos nunca faltan.
Alzó la cabeza y vido
a su Zaida a la ventana,
tan bizarra y tan hermosa
que al sol quita su luz clara.
Zaida se huelga de ver
a quien ha entregado el alma,
tan turbada, y tan alegre,
y cuanto alegre turbada,
porque su grande desdicha
le dio nombre de casada,
aunque no por eso piensa
olvidar a quien bien ama.
El moro se regocija,
y con dolor de su alma,
por no tener más lugar,
que el puesto no se le daba,
por ser el moro celoso
de quien es esposa Zaida,
y en gozo, contento y pena
le envió aquestas palabras:
«?¡Oh más hermosa y más bella
que la aurora aljofarada,
mora de los ojos míos,
que otra beldad no te iguala!
Dime, ¿fáltate salud
después que el verme te falta?
Mas según la muestra has dado
amor es el que te falta,
pues mira, diosa cruel
lo que me cuestas del alma,
y cuántas noches dormí
debajo de tus ventanas;
y mira que dos mil veces
recreándome en tus faldas,
decías: «?El firme amor
sólo entre los dos se halla»,
pues que por mí no ha quedado,
que cumplo por mi desgracia
lo que prometo una vez,
cúmplelo también, ingrata.
No pido más que te acuerdes,
mira mi humilde demanda,
pues en pensar sólo en ti
me ocupo tarde y mañana?».
Su prolijo razonar
creo el moro no acabara,
si no faltara la lengua
que estaba medio trabada.
La mora tiene la suya
de tal suerte, que no acaba
de acabar de abrir la gloria
al moro con la palabra,
vertiendo de entrambos ojos
perlas con que le aplacaba,
al moro sus quejas tristes
dijo la discreta Zaida:
«?Zaide mío, a Alá prometo
de cumplirte la palabra
que es jamás no te olvidar,
pues no olvida quien bien ama;
pero yo no me aseguro
ni estoy de mí confiada,
que suele a cuerpo presente
ser la vigilia doblada,
y más tú que lisonjeas,
que ya lo tienes por gala,
de ser como aquí lo has dicho,
no habiendo en mí bueno nada.
Sé muy bien lo que te debo
y plugiese a Alá quedara
hecho mi cuerpo pedazos
antes que yo me casara,
que no hay rato de contento
en mí, ni un punto se aparta
este mi moro enemigo
de mi lado y de mi cama,
y no me deja salir,
ni asomarme a la ventana,
ni hablar con mis amigas
ni hallarme en fiestas o zambras?».
No pudo escuchalla más
el moro, y así se aparta
hechos los ojos dos fuentes
de lágrimas que derrama.
Zaida, no menos que él,
se quita de la ventana,
y aunque apartaron los cuerpos
juntas quedaron las almas.
📖Reseña y Análisis Literario
Este romance de Lope de Vega es una pieza paradigmática del romancero nuevo, donde se despliega una narrativa lírica centrada en los tópicos de la pasión amorosa y el conflicto social. El poema narra el encuentro furtivo entre el moro Zaide y su amada Zaida, una mujer ahora casada que vive bajo la estricta vigilancia de su esposo. La obra explora la dualidad entre la fidelidad del sentimiento y las restricciones impuestas por el honor y el matrimonio concertado. Los protagonistas encarnan el arquetipo de los amantes desdichados, cuya unión es imposible debido a circunstancias externas que actúan como catalizadores de una angustia compartida. Lope maneja con maestría la progresión emocional: desde la expectativa del encuentro hasta la amargura del reproche y la desesperación de la despedida final. La atmósfera está impregnada de un lirismo nostálgico que eleva el drama amoroso a una tragedia cotidiana, donde la 'ausencia' y la 'memoria' se convierten en los pilares que sostienen el vínculo. El poema evoca una profunda empatía hacia los amantes, quienes, a pesar de la separación física, logran una comunión espiritual en el dolor, reafirmando la primacía del amor frente a las convenciones sociales de la época.
🏛️Contexto Histórico
El poema se enmarca en la moda de los 'romances moriscos' del Siglo de Oro, un subgénero que idealizaba la figura del moro en la literatura española, despojándolo de su dimensión enemiga para conferirle una nobleza caballeresca y una sensibilidad trágica. Lope de Vega, figura central del Barroco, utilizó este recurso para proyectar conflictos universales de honor y celos a través de un exotismo estilizado que fascinaba al público de su tiempo, utilizando la frontera granadina como escenario simbólico de pasiones incontrolables.
✍️Figuras Literarias y Métrica
La obra sigue la estructura clásica del romance, compuesta por versos octosílabos con rima asonante en los pares. Entre los recursos destacados se hallan la hipérbole ('al sol quita su luz clara'), que exalta la belleza de la amada; la metáfora ('hechos los ojos dos fuentes'), que ilustra la profundidad del llanto; y el epíteto ('aurora aljofarada'), que aporta una plasticidad visual característica del estilo culterano incipiente. El uso constante del diálogo entre Zaide y Zaida dota al texto de un dramatismo teatral directo y eficaz, propio del talento innato de Lope para la escena.