Poema.es LogoPoema.es

El maquillaje chorrea...

El maquillaje chorrea como la sangre en el Monte de Getsemaní Para ponerme la máscara indispensable y pugilista hay que encuadrarse delante del espejo, mirar la luz y verse con reto. El ómnibus se oye, desde adentro suena arcoiris encopetado. El prisionero se pone la máscara de todas las mañanas. El avión pasa. Inercia de inodoro en el baño espera que se seque la tábula rasa untada de heces blancas, reparada por un señor llamado Pancake Max Factor. El pomo de listerine verde, la pasta, los grifos del agua sucia El jabón, la tijera y las pinzas Rosado lavado mis encías, las canas yacen cortadas. El cepillo, la piel de arena se unta de óleo. El acto bendito de la mañana Untarse de óleo, glicerina sagrada Pan nuestro de cada día en esta casa Papel de inodoro el pan, la eucaristía. El vino, antiséptico rojo, determinante masterpint de lilstermint. El bautismo, la ducha dada. Ir al trabajo, ir a construir las pirámides verdes que el viento sopla mientras más esclavos. La inercia me hace poner cara en el hoyo del lavado. Guillotina de agua: despiértame. Mirando el inodoro el agua corre. Como Sísifo, como Sísifo andando. No hay reloj. No hay tiempo para los ojos tiesos. No hay grito ni protesta no hay sangre en las venas veinte años ha sido la condena. Las ojeras dejo en el espejo. Muestran la noche próxima. Acuerdan el sarcasmo Los labios son dos hojas de laurel amarillo. Los dientes apenas lavados gritan amargo tiempo sonrisa El manicomio espera La cocina sólo tiene café La puerta aguanta el chorro negro de entusiasmo ulcerado El café, un tren necesario Hervidero de pensamientos se hacen enseguida al tragar el fango prieto, emisario que grita hay que ir, hay que ir al trabajo. Las ventanas están cerradas. Los autos pasando. Qué bueno que las sábanas me atraparan el cuerpo si pudieran caminar, si pudieran aguantarme Si pudieran ser una camisa de fuerza a mi esperanza. Qué bueno sería ir enterrada en un ataúd y exponerme dentro del tren ser escoltada por los Ángeles Guardianes. Pero no, todo está sin vida y como Dios, ausente.

📖Reseña y Análisis Literario

En este poema, Magali Alabau articula una descarnada disección de la rutina contemporánea, elevando los rituales domésticos a una categoría de liturgia profana. El texto funciona como un ejercicio de introspección donde el sujeto lírico, atrapado en la inercia del deber cotidiano, transforma el acto de maquillarse en una ceremonia sacrificial. La autora utiliza el cuerpo y sus cuidados como un campo de batalla donde se negocia la identidad frente a la enajenación del trabajo asalariado. La tensión emocional oscila entre el hastío existencial y una suerte de misticismo irónico; elementos cotidianos como el 'Pancake Max Factor' o el Listerine se transmutan en objetos sacramentales que sostienen la fragilidad del ser. Al comparar el rito matutino con la Pasión de Cristo o el mito de Sísifo, Alabau logra retratar la desolación de la modernidad, donde la vida se convierte en una 'condena' de veinte años. El poema evoca una sensación asfixiante de encierro, donde la esperanza se desdibuja y el entorno doméstico se siente más próximo a un manicomio o a un sepulcro que a un refugio. La conclusión, que declara la ausencia de vida y de Dios, sella una atmósfera de nihilismo urbano magistralmente capturada a través de una cotidianeidad despojada de cualquier halo de romanticismo, subrayando la lucha del individuo por construir una apariencia ante el vacío absoluto.

🏛️Contexto Histórico

Magali Alabau, poeta cubana exiliada en Estados Unidos, escribe esta obra bajo la impronta de la experiencia migratoria y el desarraigo. Su literatura se inscribe dentro de la sensibilidad del exilio, donde la introspección personal se mezcla con la alienación del sistema capitalista neoyorquino. La obra refleja la crisis del sujeto contemporáneo que, fuera de su entorno de origen, debe construir su identidad día a día mediante máscaras y rutinas laborales extenuantes.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema se estructura en verso libre, rechazando la métrica tradicional para enfatizar la brusquedad de la rutina. Destacan metáforas audaces como 'la guillotina de agua' para referirse a la ducha o la 'glicerina sagrada' para el óleo facial. El uso de la ironía religiosa es constante, empleando una hipérbole sacra para dignificar actos mundanos. Se observa un léxico descarnado y una estructura acumulativa de imágenes (enumeración) que refuerzan la sensación de asfixia y repetición, mientras que la alusión mitológica a Sísifo funciona como un símbolo potente de la ineficacia del esfuerzo humano frente a la repetición cíclica del tiempo laboral.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.