Poema.es LogoPoema.es

EL MUEBLE

Por escupir secretos en tu vientre, por el notario que juntó nuestros besos con un lápiz, por los paisajes que quedaron presos en nuestra almohada a trinos desplumados, por la pantera aún que hay en un dedo, por tu lengua que de pronto desprecia superficies, por las vueltas al mundo sin orillas en tu ola con náufragos: tu vientre; y por el lujo que se dan tus senos de que los limpie un perro que te lame, un ángel que te ladra si te vistes, cuatro patas que piensan cuando celan; todo esto me cuesta solamente tu cuerpo, un volumen insólito de sueldos regateados, un ponerme a coser silencios rotos, un ponerme por dentro detectives, cuidarme en las esquinas de tu origen, remendar mi heroísmo de fonógrafo antiguo, todo el año lavando mis bolsillos ingenuos, atrasando el reloj de mi sonrisa, haciendo blanco el día cuando llega visita, poniendo gramática a tus ruidos, poniendo en orden el manicomio cuerdo de tu sexo; déjame ahora que le junte mis dudas a la escoba, quiero quedarme limpio como un plato de pobre; tú, que llenaste mi sangre a caballos, tú, que si te miro me relincha el ojo, dobla tu instinto como en una esquina y hablemos allí solos, sin el uso, sin el ruido del alquilado mueble de tu cuerpo.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'El mueble', Manuel del Cabral despliega una retórica que transmuta la pasión erótica en una transacción mercantil cargada de desencanto. El poema es una elegía a la erosión que el deseo impone sobre el sujeto lírico, quien se percibe a sí mismo como un administrador de los excesos de la amada. El título, una metonimia deshumanizante, reduce el cuerpo femenino a un objeto doméstico —un mueble alquilado—, revelando la tensión entre la entrega absoluta y la fatiga existencial. Los temas centrales gravitan en torno a la domesticación del instinto, el costo emocional de la entrega y el deseo de purificación o desapego. El poeta utiliza un lenguaje visceral, a ratos brutal, donde el sexo se describe como un 'manicomio cuerdo', sugiriendo que la relación es un espacio de caos organizado que agota los recursos vitales del hablante. La emoción predominante es una mezcla agridulce de entrega y hartazgo, un balance final donde el amante, tras haber 'lavado sus bolsillos' y 'puesto gramática a los ruidos' de su pareja, clama por una limpieza espiritual. Es una obra que trasciende la simple queja amorosa para convertirse en una reflexión sobre la ontología de la convivencia, donde el cuerpo del otro deja de ser un territorio sagrado para convertirse en un mobiliario que, al final, el sujeto desea deshabitar para recuperar una soledad limpia y esencial.

🏛️Contexto Histórico

Manuel del Cabral (1907-1999), poeta dominicano, se inscribe en la vanguardia hispanoamericana del siglo XX. Su obra a menudo navega entre el compromiso social y una introspección metafísica profunda. Este poema refleja la influencia del surrealismo y el negrismo, pero destilado hacia una lírica del despojo que era característica de su madurez creativa, alejándose de los cánones románticos para abrazar una realidad materialista y, a menudo, cínica de las relaciones interpersonales.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema es un ejemplo magistral del uso de la metáfora cosificadora. Destacan metáforas audaces como 'manicomio cuerdo de tu sexo' y el 'trino desplumado' para referirse a la fugacidad del deseo. La hipérbole es constante, especialmente al cuantificar el costo del amor como un 'volumen insólito de sueldos regateados'. El autor emplea enumeraciones caóticas que refuerzan la sensación de agobio. En cuanto a la métrica, Cabral utiliza el verso libre, con una cadencia propia de la oralidad, lo que otorga al poema un tono confesional y conversacional, alejado de la rima asonante o consonante tradicional, buscando un ritmo interno basado en la intensidad de las imágenes y la ruptura de los sintagmas esperados.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.