Poema.es LogoPoema.es

Quimera

No se habló nunca más de la ciudad el padre la enterró viva lustros antes de que desfallecieran todas su casas al unísono y un polvillo de cal y de pigmentos acres entró por el ojo taladrado haciendo estragos en la imagen añicos las palabras alguna vez de pronto resurgía trocando sus volúmenes en la aricia pendular de un barco o una senda entre dunas por la que se buscaba a alguien a una abuela extraviada por ejemplo o en cuartos de penumbra con persianas es ascuas y puertas invisibles (afuera la canícula imitaba las granadas maduras) y el nuevo hogar/hotel de solitarios/ un nido de pieles de cebolla transparencia de ópalo que éramos expuestos y encerrados en el cáliz de sangre: cada cual a beber el zumo destilado del sueño cada cual a sortear su novatada en el foro cada cual a estrenar sus fieras nupcias con la noche o bien la divisaba agónica flotando a la deriva zurcida por tenue hilo de luz a otros fragmentos de isla y en cierto ocaso me fulminó de lejos cual circe envejecida cuando aspiraba al alba el aire tropical en lo alto de una terraza de aeropuerto (desde entonces he tenido y perdido muchas casas) la he vuelto a ver de cerca la he mirado a los ojos pero al girar la espalda hasta una nueva cita indeleble su memoria en mi cuerpo no quedó ni una huella de mí sobre su suelo no se grabó mi nombre nadie aguarda mi voz.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Quimera', María Elena Blanco construye una cartografía de la memoria donde el espacio físico se funde con la erosión del tiempo. El poema articula la pérdida de un lugar —la ciudad enterrada—, que funciona simultáneamente como un espacio geográfico y un refugio psíquico asediado por el olvido. La autora explora la naturaleza proteica del recuerdo, capaz de transformarse en barcos, senderos o estancias penumbrosas, evidenciando una tensión constante entre la identidad y la transitoriedad. Los temas centrales gravitan sobre el desarraigo y la fragilidad del sujeto lírico, quien se experimenta a sí mismo como una 'transparencia de ópalo', expuesto a la soledad de una existencia que se consume en el 'cáliz de sangre' del sueño. La voz poética experimenta la paradoja del exilio interior: aunque la memoria del hogar permanece 'indeleble' en su cuerpo, el entorno niega su existencia, borrando cualquier huella de su paso. La emoción predominante es una melancolía metafísica, un sentimiento de extrañamiento donde el sujeto se enfrenta a la obsolescencia de los afectos y a la frialdad de un mundo que, al girar la espalda, ya no reconoce su voz, cristalizando así la tragedia de la pertenencia imposible.

🏛️Contexto Histórico

María Elena Blanco, poeta y ensayista cubana, se inscribe en una tradición lírica contemporánea marcada por el desplazamiento y la diáspora. Su obra refleja la sensibilidad de los autores latinoamericanos del siglo XX y XXI que transitan entre el exilio geográfico y la reconstrucción de la identidad a través de la palabra. El poema encapsula la experiencia de la modernidad desarraigada, donde la noción de 'hogar' se vuelve un concepto fluido, inestable y eminentemente subjetivo.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema utiliza un verso libre de ritmo pausado con una marcada disposición visual en la página. Destacan metáforas poderosas como 'el cáliz de sangre', que simboliza la vida y el sacrificio, y la 'circe envejecida', alusión mitológica que dota al recuerdo de un carácter transformador y peligroso. El uso de la sinestesia ('pigmentos acres') y la enumeración ('nido de pieles de cebolla') subraya la complejidad de la memoria. Se observan anáforas en la estructura del 'cada cual', que aportan cadencia y enfatizan el aislamiento individual. La presencia de paréntesis actúan como breves acotaciones cinematográficas que interrumpen el flujo narrativo para capturar atmósferas sensoriales, como la 'canícula' tropical, reforzando la naturaleza fragmentaria del relato.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.