Poema.es LogoPoema.es

Alguien pasa

Alguien pasa y pregunta por los jazmines, madre. Y yo guardo silencio. Las palabras no acuden en mi ayuda, se esconden en el fondo del pecho, por no subir vestidas de luto hasta mi boca, y derramarse luego en un río de lágrimas. No sé si tú recuerdas los días aún tempranos en que ibas como un ángel por el jardín, y dabas a los lirios y rosas su regalo de agua, y las hojas marchitas recogías en esa tu manera tan suave de tratar a las plantas y a los que se acercaban a tu amistad perfecta. Yo sí recuerdo, madre, tu oficio de ser tierna y fina como el aire. Una tarde un poeta recibió de tus manos un jazmín que cortaste para él. Con asombro te miró largamente y se llevó a los labios, reverente, la flor. Se me quedó en la frente aquel momento, digo la frente cuando debo decir el corazón. Y se me va llenando de nostalgia la vida, como un vaso colmado de un lento vino pálido, si alguien pasa y pregunta por los jazmines, madre.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Alguien pasa', Meira Delmar construye una elegía íntima y contenida sobre la ausencia y la memoria filial. El poema se articula como un diálogo diferido con la figura materna, cuya presencia se evoca a través del símbolo del jazmín. La voz lírica experimenta una parálisis expresiva ante la pregunta del extraño: el silencio no es mera falta de respuesta, sino una barrera protectora frente al dolor que, de manifestarse, se desbordaría inevitablemente. La estructura temática transita desde el recuerdo idílico de una madre que habitaba el jardín con una delicadeza casi etérea —'tu oficio de ser tierna'—, hasta la melancolía que impregna el presente. El clímax emocional reside en el recuerdo de un poeta que recibe una flor de manos de la madre, un gesto de elegancia espiritual que se graba en la memoria de la hija. El cierre, con la imagen del 'vaso colmado de un lento vino pálido', dota al poema de una cualidad sensual y decadente, transformando la nostalgia en una sustancia casi física. Delmar logra elevar la vivencia personal a una meditación universal sobre cómo el tiempo transforma la cotidianidad en reliquias del afecto, donde el lenguaje resulta insuficiente para abarcar la hondura del duelo. Es una pieza que destaca por su contención formal y la pulcritud de sus imágenes, subrayando la fragilidad de la existencia humana ante el paso inexorable de los años.

🏛️Contexto Histórico

Meira Delmar, seudónimo de Olga Isabel Chams Eljach, fue una figura central de la lírica colombiana del siglo XX. Aunque su obra se inscribe en la tradición posmodernista, su voz se distingue por una introspección sobria, alejándose de los excesos ornamentales. Este poema refleja la sensibilidad de la autora, vinculada a los círculos literarios de Barranquilla, donde la evocación de la infancia y la figura materna funcionaron como ejes constantes para explorar la fugacidad, la elegancia del trato humano y la melancolía que subyace en la vida doméstica y contemplativa.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea un verso libre de ritmo cadencioso y musical. Se destacan metáforas profundas como la personificación de las palabras, que 'se esconden' para evitar el luto, y la imagen del 'vaso colmado de un lento vino pálido' para describir la saturación de la memoria nostálgica. El uso de símiles como 'fina como el aire' resalta la naturaleza etérea de la madre. La metonimia es clave en el poema al usar los 'jazmines' como símbolo del recuerdo de la persona amada. Existe además una recurrencia al hipérbaton y una estructura cíclica que conecta el inicio con el final, otorgando al texto una coherencia circular que enfatiza la permanencia del vacío.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.