📜
Poema.es

Preferencias

Ni las cumbres sublimes ni los ríos que no han sido ensuciados por los hombres; ni los palacios ni las blancas ruinas de los templos antiguos, ni los dioses de mármol o bronce, iguales todos, ni la alada victoria ni un bugatti, y menos aún la música y el baile, con sus amanerados sacerdotes: ninguna de esas cosas y de otras tan admiradas por los más sensibles y que tienen que ver con el buen gusto me proporciona una emoción profunda. Si acaso, los hangares en desuso, las estaciones fuera de servicio, el laberinto de las fundiciones, el brumoso extrarradio, un descampado en el que sólo puede comprenderse la perpleja tristeza de los hombres, y los ríos que arrastran su miseria, oscuros, majestuosos y solemnes, y las descomunales escombreras.