Andando el tiempo
📖Reseña y Análisis Literario
En 'Andando el tiempo', Emilio Adolfo Westphalen despliega una meditación existencial sobre la naturaleza elusiva, fugaz y paradójica del devenir temporal. A través de una estructura fragmentaria y un tono introspectivo, el poeta explora cómo el paso del tiempo no solo moldea el cuerpo físico —desde la infancia hasta la vejez y la muerte—, sino que también erosiona la identidad, dejando a los sujetos incapaces de reconocerse en el espejo. La obra articula una tensión constante entre la urgencia de vivir y la inmovilidad inevitable que conlleva el destino humano. El autor retrata la vida como un errar perpetuo donde el 'yo' lírico se siente desposeído, habitando un presente que siempre se escapa. Los temas de la decadencia, la soledad y el olvido se entrelazan con imágenes de desolación, como las 'osamentas de pescado' o los 'pies llagados', sugiriendo un viaje vital marcado por el sufrimiento y la búsqueda inútil de sentido. La emoción que predomina es un vértigo ante la finitud: el tiempo es una entidad autónoma que desoye al hombre, transformando cada intento de control en un gesto fútil. Hacia el final, la atmósfera vira hacia una rendición amorosa y solitaria, donde la entrega a lo inefable se convierte en la única respuesta posible ante la implacable marcha de los huesos hacia una noche eterna.
🏛️Contexto Histórico
Emilio Adolfo Westphalen fue una figura central del surrealismo peruano y latinoamericano. Su obra se sitúa en la vanguardia literaria de mediados del siglo XX, influenciada por la ruptura de las formas tradicionales y el psicoanálisis. Este poema refleja la angustia existencial propia de la posguerra y la búsqueda de un lenguaje capaz de expresar la realidad fragmentada del individuo contemporáneo, alejado de las certezas sociales y religiosas de la época.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema se aleja de la métrica y rima clásicas, optando por el verso libre que refuerza la sensación de inestabilidad. Entre los recursos destacan: la anáfora ('Andando el tiempo', 'Por aquí', 'Por allá') que imita el ritmo cíclico y monótono del segundero; la metáfora surrealista (ej. 'zapatos de cabritilla' frente a 'osamentas de pescado') que contrasta la elegancia humana con la finitud biológica; y la personificación del tiempo, al que dota de voluntades contradictorias. El uso frecuente del oxímoron y la antítesis (ej. 'inmóvil móvil', 'llega y tarda') acentúa la confusión ontológica del hablante lírico, mientras que el ritmo sincopado recrea el 'vértigo' de la existencia.