📜
Poema.es

Mi oración a todas horas

Señor mío Jesucristo, Dios y hombre verdadero, a quien, aunque nunca he visto con fe profunda venero: heme postrado de hinojos ante tu altar esplendente, alzando a Ti de mis ojos la mirada reverente; humilde el suelo besando, dándome golpes de pecho, con cilicios macerando mis piernas de trecho en trecho; cubierto de cardenales de faz ancha y purpurina, que me sacan los ramales de esta dura disciplina; con el rostro macilento por causa de ayuno tanto, y entrecortado el acento por el más amargo llanto; suplicándote, Señor, por la sangre que vertiste para ser el Redentor del mundo que redimiste; y rogándote, Señor, en fervorosa oración, que siendo mi Criador impidas mi destrucción. Y pues misericordioso infinitamente eres, líbrame, Jesús piadoso, del álbum de las mujeres. El álbum, Señor, es peste que no habrá quien la sofoque si desde el reino celeste no nos mandas a San Roque. Líbrame, Señor, ya que eres la fuente de todo bien, del álbum de las mujeres, por siempre jamás, amén.
Poema .es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado por Juan Romero Domínguez.