Poema.es LogoPoema.es

La defensa de pan (III)

Ya la naturaleza Borra en su inmenso libro esto: lo natural; Se mete en los salones, y sale con humitos Y con tufos... de gas. ¡Muy bien! Ya tus canarios no volarán sin trabas cuando los dejes ir; no; tomarán su sastre, y se irán afeitados de donde Peregrín. Ya en las selvas, un tiempo Pobladas por arrullos que inspirara la luz, No dirá la paloma, como lo escuchó Diéguez, ?Mi amor sólo eres tú, mi amor sólo eres tú! ¡Eh malcriada! ¡Insolente! ¿Esa es la urbanidad que has podido aprender? Desde hoy en adelante a ese señor Palomo Lo tratarás de &quotusted'. ?¡La señora Calandria! ?¡Caballero Zenzontle!: ?¡Usted, don Ruiseñor! ?¡Don Clavel! ?¡Doña Dalia! ?¡Señorita Azucena! ?¡Don Lirio! ?¡Don Gorrión! Como ahora es costumbre Entre gente elegante levantarse a las diez, Aguardará la Aurora a que nos levantemos Cuando nos venga a ver. Mayo cuando despierte Para animar al mundo con su aliento vivaz, Se envolverá en las faldas de su levita verde, Las manos, al tocar... Ya desde hoy, por supuesto, No inflamará los pechos de doncella y doncel, Ni encenderá las yemas, ni exaltará la vida, Ni hará nada: ¡muy bien! ¿Para qué, pues, los labios? Pues bien, para decirnos: ?Le beso a usted los pies. Ya no hay dulces palabras, ni caricias, ni mimos, Ni besos: ¡ya no hay miel! Pero oye, ¡amiga mía! ¿Y así dicen que me amas? ¡Con que eso es el amor! Con qué luz y armonías y sangre y vida y todo Para eso lo hizo Dios?

📖Reseña y Análisis Literario

En 'La defensa de pan (III)', Francisco Gavidia despliega una sátira mordaz contra la artificialidad de la sociedad moderna y el desvanecimiento de la autenticidad vital. El poeta observa con ironía cómo la urbanidad rígida, las convenciones sociales burguesas y la domesticación técnica han invadido el reino de lo natural. A través de una personificación humorística de la fauna y la flora —como las aves y las flores que deben aprender a tratarse de 'usted' y seguir modales aristocráticos—, Gavidia critica la pérdida del arrebato emocional y la espontaneidad del amor. El tono es predominantemente crítico y melancólico; el autor lamenta que el ímpetu de la naturaleza y la pasión humana sean reemplazados por el formalismo vacío y las costumbres triviales de una élite desconectada de la vida real. La angustia central del poema reside en la pregunta final: ¿es este protocolo estéril el destino del amor divino? Gavidia evoca una sensación de pérdida, donde la belleza, el 'aliento vivaz' y la 'miel' de los afectos se ven sofocados por la etiqueta social. En última instancia, el poema funciona como un lamento por la desnaturalización del mundo, advirtiendo que, al borrar lo 'natural' en nombre de un supuesto progreso civilizatorio, la humanidad está sacrificando la esencia misma de su existencia y la capacidad de sentir plenamente.

🏛️Contexto Histórico

Francisco Antonio Gavidia (1863-1955), figura central de las letras salvadoreñas, escribió este poema en una época de transición donde el modernismo empezaba a cuestionar la rigidez de las formas decimonónicas. Su obra refleja la influencia del pensamiento ilustrado y el rechazo a la alienación que traía consigo el vertiginoso proceso de industrialización y urbanización en Centroamérica, el cual, según el autor, estaba destruyendo el espíritu y la relación pura con la naturaleza.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea predominantemente la ironía y la sátira como eje rector. Destaca la personificación de animales (palomas, canarios, ruiseñores) y elementos naturales (la Aurora, el mes de Mayo), a quienes se les otorga comportamiento humano para subrayar lo absurdo de la etiqueta social. Utiliza también el apóstrofe al dirigirse directamente a una 'amiga mía' para cuestionar el amor. En cuanto a la métrica, Gavidia rompe con estructuras rígidas, optando por una versificación más libre que permite el tono conversacional, alternando rimas asonantes con versos blancos que refuerzan la sensación de decepción y desorden ante la civilización impuesta.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.