Azar
📖Reseña y Análisis Literario
El poema 'Azar' de Marita Troiano se erige como una reflexión ontológica sobre la contingencia y el destino en el amor. La autora utiliza la técnica de la enumeración de vidas hipotéticas —distantes tanto geográfica como temporalmente— para subrayar la improbabilidad de un encuentro que, paradójicamente, se materializa en la cotidianeidad más prosaica. El yo lírico construye un catálogo de arquetipos (príncipes, pescadores, astronautas) cuya función es enfatizar la magnitud del abismo espacio-temporal que separa a los amantes, reforzando la idea de que la relación es un suceso extraordinario dentro del caos universal. La estructura del poema funciona como una progresión acumulativa que culmina en un anticlímax deliberado: el encuentro no ocurre en un escenario épico o romántico idealizado, sino en un supermercado, un espacio moderno y mundano. Este cierre traslada el peso emocional de la tragedia de lo inalcanzable a la ternura de la domesticidad presente. La emoción predominante es la gratitud ante la coincidencia, elevando un acto tan sencillo como elegir una fruta a un gesto cargado de significado afectivo. Troiano logra, mediante este contraste, dotar a la existencia diaria de una cualidad sublime, transformando la banalidad en un espacio de revelación amorosa donde el 'azar' se convierte, finalmente, en una forma de destino elegido.
🏛️Contexto Histórico
Marita Troiano, poeta contemporánea, inscribe esta obra dentro de su colección 'Poemas Urbanos'. Este poemario se enmarca en una corriente de poesía introspectiva y cotidiana de finales del siglo XX y principios del XXI, que busca recuperar la lírica desde la experiencia urbana. La obra refleja la sensibilidad de una época donde el sujeto poético ya no necesita de mitos grecolatinos o paisajes bucólicos para expresar la trascendencia, sino que encuentra en la modernidad (el supermercado, las ciudades globales como Cleveland o Moscú) el escenario para el hecho poético.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema se caracteriza por el uso de la enumeración caótica y la anáfora ('Tú... Yo...'), que refuerza la distancia y el contraste entre las vidas posibles. Destaca la ironía lírica al contraponer situaciones épicas o históricas con un desenlace cotidiano. La métrica es libre, con versos de extensión variable que permiten un ritmo conversacional. Se emplea la elipsis en el estribillo ('...y nunca nos habríamos mirado'), funcionando como un leitmotiv que acentúa la fatalidad del desencuentro en otras vidas. La metáfora final de las 'manzanas más rojas' actúa como un símbolo de cuidado y elección deliberada dentro del azar ciego del universo.