Poema.es LogoPoema.es

COMO TANTOS OTROS QUE TRANSITAN

Como tantos otros que transitan tiene la pena humilde y en las sienes un tanto así de la amargura ajena, el casto trébol, perdidamente la aureola del tabaco, las pocas letras con qué acuñar mi nombre. Cedro en sus brazos me carga el horizonte. Tiene montes perdidos en los brazos. Un puñado de mar que lo ha nutrido le puso a andar de golpe un barco lleno. El corazón así encumbró su vuelo. Un puñado de mar. Me dio la sed para cegar mi hastío y los decenios de la pasión; caracolillos rezumantes me abordan los tobillos. Tiene el trigo la clara esencia. Se parte en partes equiláteras, perfectas y se ofrece. Es el aniversario del júbilo. Me tiembla en cada médula, me asalta poniendo un niño azul tras sus dos ojos. Trajo del oso el gesto, el entrecejo. Es generoso y rojo. Tiñe el día de melancolía a veces. De cuajo en cuarzo estalla y tiñe el día. Como ninguno entre tantos que transitan un aire herrado en oro, un brote alado, el polen de la vida en sus corolas puso a mi piel. Como ninguno entre tantos que transitan.

📖Reseña y Análisis Literario

El poema 'Como tantos otros que transitan' de Ana Istarú es una oda lírica a la singularidad del ser amado en medio de la cotidianeidad. La autora utiliza un tono contemplativo para retratar a un hombre que, aunque inicialmente se presenta como uno más entre la multitud con sus penas y humildad, termina transformándose en un eje transformador de la existencia de la voz poética. El poema explora temas centrales como la entrega amorosa, la conexión con la naturaleza elemental —representada por el mar, el cedro, el trigo y el cuarzo— y la capacidad de redención que posee el otro. La emoción dominante es una mezcla de asombro y gratitud; el amado no solo 'nutre' con su presencia, sino que es capaz de 'cegar el hastío' y otorgar un nuevo sentido al tiempo vivido. La estructura del poema permite una progresión desde la observación externa hacia una interiorización profunda del sentimiento, donde el cuerpo de la mujer se convierte en el lienzo sobre el cual el amado deposita 'el polen de la vida'. Es una pieza cargada de una sensualidad delicada y un misticismo terrenal, que eleva la figura del compañero a una presencia casi mitológica, capaz de ordenar el caos emocional con su sola existencia, culminando en la afirmación de que, a pesar de la rutina, este ser es único e insustituible.

🏛️Contexto Histórico

Ana Istarú, destacada poeta costarricense, se inscribe en la literatura centroamericana de finales del siglo XX. Su obra a menudo desafía cánones tradicionales mediante la reivindicación de la voz femenina y la exploración del erotismo y la intimidad. Este poema refleja la búsqueda de autenticidad humana frente a la alienación urbana, situándose en un periodo donde la poesía costarricense comenzaba a explorar con mayor libertad el lenguaje lírico, alejándose de las temáticas estrictamente costumbristas o políticas para enfocarse en la subjetividad profunda y la experiencia sensorial.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema emplea una riqueza metafórica notable. Destaca la 'metáfora de la naturaleza' para describir al amado: 'Cedro en sus brazos', 'un puñado de mar' y 'tiene el trigo la clara esencia', lo cual transfiere atributos de fortaleza y vida a la figura masculina. Se observa el uso de la 'sinestesia' al hablar de un 'aire herrado en oro' o un 'niño azul', uniendo sensaciones visuales con elementos intangibles. La 'hipérbole' se utiliza para enfatizar la transformación emocional, como en 'cegar mi hastío'. En cuanto a la métrica, Istarú emplea verso libre con una musicalidad interna lograda a través de encabalgamientos (como 'y en las sienes / un tanto así de la amargura ajena') y una puntuación que dicta un ritmo pausado y reflexivo. La 'repetición' al inicio y al final del poema actúa como un marco estructural que enfatiza la distinción entre el sujeto amado y el resto de la humanidad.

Poema.es

© 2026 Poema.es. Todos los derechos reservados. Desarrollado porJuan Romero Domínguez.