📜
Poema.es

Cuerdas heridas

A una rubia Semejante al fulgor de la mañana, en las cimas nevadas del oriente, sobre el pálido tinte de tu frente destácase tu crencha soberana. Al verte sonreír en la ventana póstrase de rodillas el creyente porque cree mirar la faz sonriente de alguna blanca aparición cristiana. Sobre tu suelta cabellera rubia cae la luz en ondulante lluvia. Igual al cisne que a lo lejos pierde su busto en sueños de oriental pereza, mi espíritu que adora la tristeza cruza soñando tu pupila verde.