📜
Poema.es

Whitehall Street

Yo le tenía miedo. No sabía que un delgado cuchillo entra en la carne sin despertar la piel. Como entra el frío. Como una piedra agujerea el agua. Pensaba que su grito subiría, como una lagartija, por mi brazo, haciendo que soltara mi cuchillo. ¿Qué debe uno decir en estos casos? Pensaba que en sus ojos hallaría la sonrisa cansada de la noche. Aquella que yo solo causaba. Antes. Pero no hubo mirada ni hubo grito. Un delgado cuchillo entra en la carne sin despertar la piel. Como entra el frío. Y sabe hallar la vida allí escondida con rápido sigilo. Sin esfuerzo. No hubo mirada, no. Tampoco grito. Fue muy fácil. Tan fácil que aún me asombro. No llego a comprender por qué hay quien teme matar, cuando resulta algo tan fácil.