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Tercer gesto

A Araceli, desde la vida Siento tus raíces en el pecho, una evidencia muy honda de que existes, la innegable verdad con que me habitas a la par que te tengo tan distante. Tus raíces en el pecho, acaso tronco, y en la piel imborrable el tatuaje de aquel viento que trajiste de tu mano a mis adiles en el tiempo más yermo de tu tacto. En el tiempo en que apenas ignoraba cómo y cuándo palparte por tus huecos, hasta dónde llegaban los perfiles, las aristas del amor que describías. Y en el cuenco de tus manos, en tus dedos, el polen primero de mi ausencia, un ansia vertical apuntalando los andamios con que tapio esta esperanza que las lluvias no derrumban, ni los años que dejan su constancia en el recuerdo. Lejano, tu olor es de una tierra que penetro y aparcelo en sus partes más pequeñas para hacerte más extensa en posesiones, para hacer de ti mi piel y, bien surcada, cubrirte de amor en la intemperie.

📖Reseña y Análisis Literario

En 'Tercer gesto', Ángel García Aller construye un mapa emocional del amor a través de la memoria y la ausencia. El poema explora la paradoja de una presencia interior profundamente arraigada, a pesar de la distancia física. El yo lírico experimenta al ser amado no como un objeto externo, sino como parte constitutiva de su propia anatomía, usando metáforas botánicas y telúricas —raíces, troncos, tierra— que sugieren un vínculo orgánico e inevitable. La pieza transita por tres momentos clave: el reconocimiento de la huella que deja el otro, el dolor de la incertidumbre en los tiempos del 'yermo' y, finalmente, la consolidación de la esperanza como una construcción sólida ante las inclemencias del tiempo. Se evoca una atmósfera de contemplación introspectiva donde la nostalgia no es derrotista, sino un motor para la creación lírica. El autor logra transformar la carencia en un espacio habitable, sugiriendo que la posesión real del otro ocurre en la interioridad, allí donde el recuerdo se vuelve una estructura firme capaz de resistir al olvido. Es, en esencia, una elegía a la permanencia afectiva, donde el amor se cultiva como quien trabaja la tierra, con paciencia y una devoción que trasciende la finitud de los años.

🏛️Contexto Histórico

Ángel García Aller, poeta leonés vinculado a la tradición lírica contemporánea española, escribe este poema dentro de una trayectoria marcada por la introspección y la intimidad. Aunque no pertenece a una corriente rupturista o de vanguardia política, su obra se inscribe en la lírica española de finales del siglo XX y principios del XXI, caracterizada por la recuperación del yo lírico y una sensibilidad post-romántica que prioriza el lenguaje de las emociones frente al hermetismo, enfocándose en la experiencia personal de la ausencia y el paso del tiempo.

✍️Figuras Literarias y Métrica

El poema destaca por el uso recurrente de la metáfora naturalista: la amada es descrita mediante 'raíces', 'tronco' y 'tierra', elementos que dotan al sentimiento de un peso físico y telúrico. Se observa la sinestesia al hablar del 'tiempo más yermo de tu tacto', donde se funde lo temporal con lo sensorial. Existe una clara personificación y uso de imágenes sensoriales, como 'el polen primero de mi ausencia' o 'el tatuaje de aquel viento', que elevan lo abstracto a lo concreto. En cuanto a la métrica, el autor emplea el verso libre, con una disposición tipográfica que juega con el espacio en blanco (encabalgamientos y sangrías), lo cual refuerza visualmente la sensación de lejanía, la pausa necesaria para la reflexión y la fragmentación propia del recuerdo.

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