La contemplación (I)
📖Reseña y Análisis Literario
En 'La contemplación (I)', Margarita Laso despliega un ejercicio de sinestesia lírica donde el acto amoroso trasciende lo corpóreo para alcanzar una dimensión metafísica y arquitectónica. La autora utiliza el organo de catedral como eje semántico para describir la experiencia del beso, elevándolo a una categoría ritualística. La elección de este instrumento no es azarosa: representa tanto la solemnidad y la vastedad del espacio sagrado como la capacidad de producir vibraciones que atraviesan los sentidos. El poema explora la dualidad entre lo humano y lo telúrico; el beso es, simultáneamente, un fenómeno acústico de baja frecuencia —que remite a la inmensidad de los pedales de un órgano— y una fuerza generadora vinculada a la tierra. Las emociones evocadas transitan entre la reverencia y la intensidad, donde la 'contemplación' del título sugiere una mirada que se detiene en la profundidad de la sensación. La voz poética despoja al beso de su carácter fugaz para dotarlo de una cualidad monumental y persistente, sugiriendo que la unión amorosa es una vibración que logra pervivir en el límite de la percepción humana, fusionando la liturgia del sonido con la inmanencia de la naturaleza en un eco que resuena con solemnidad y peso existencial.
🏛️Contexto Histórico
Margarita Laso es una destacada figura de la cultura contemporánea ecuatoriana. Su obra, vinculada a la tradición de la música popular y la poesía lírica, se inscribe en la producción literaria del siglo XXI. Este poema, aunque despojado de referencias cronológicas directas, refleja la sensibilidad de la autoría actual que integra el lenguaje de las artes plásticas y musicales en una introspección íntima, característica de la lírica contemporánea que busca rescatar la profundidad del instante frente a la modernidad líquida.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema se estructura mediante un verso libre que prioriza el ritmo visual y la pausa dramática. El recurso predominante es la comparación (símil), que ancla la experiencia sensorial en elementos arquitectónicos y musicales ('como el órgano', 'como sus tubos', 'fértiles como el teclado'). Se observa una sinestesia notable al asociar el beso (tacto/gusto) con frecuencias sonoras (audición) y tectónicas (vibraciones/temblores). El uso de encabalgamientos, especialmente con la palabra 'largos', enfatiza la extensión física del deseo. No existe una métrica fija, pues la cadencia se ajusta a la respiración y al ritmo pausado de la ejecución del órgano, logrando que la forma gráfica del texto en la página refleje la estructura vertical y monumental del instrumento descrito.