La contemplación (III)
📖Reseña y Análisis Literario
En 'La contemplación (III)', Margarita Laso construye una atmósfera densa y opresiva donde el espacio sagrado, la catedral, se despoja de su aura de trascendencia para convertirse en un organismo físico, decrépito y agónico. El poema transita desde la frialdad de la cal y la inercia del candelero hacia una interioridad cargada de residuos históricos y personales. La figura de la organista actúa como un eje que intenta armonizar las 'pasiones tubulares', un ejercicio de contención ante una arquitectura que parece recordar las heridas de su propia existencia, simbolizadas en las cicatrices de 'caudas y cráneos'. La temática central es la transitoriedad y el peso de la memoria colectiva que se fosiliza. La atmósfera se vuelve asfixiante; el 'chirrido de gallo degollado' sugiere una ruptura violenta con el silencio ritual, mientras que el cierre del poema despoja a la catedral de su monumentalidad, transformándola en una 'flor de hollín' o en una 'ballena' varada, una imagen de descomposición y desarraigo. Laso logra evocar una melancolía visceral, donde el entorno se vuelve un espejo de una angustia interior que no encuentra consuelo en el dogma, sino que se reconoce en la fragilidad de lo orgánico y lo inerte, revelando una belleza sombría que subyace en la contemplación de la decadencia misma.
🏛️Contexto Histórico
Margarita Laso es una figura contemporánea fundamental de la lírica ecuatoriana, cuya obra se inscribe en una corriente introspectiva que dialoga con la tradición hispanoamericana de vanguardia. La motivación de este poema no responde a un evento histórico puntual, sino a la exploración de la arquitectura colonial, las raíces identitarias y el misticismo cuestionado desde la contemporaneidad, propio de una voz que busca integrar la geografía de su entorno con la psique del sujeto lírico.
✍️Figuras Literarias y Métrica
El poema se caracteriza por un verso libre, sin sujeción a métrica o rima tradicional, priorizando el ritmo interno y la cadencia expresiva. Entre sus figuras destacan la personificación ('la catedral contrita / resuella'), que otorga vida propia al edificio; la metáfora compleja ('flor de hollín' y 'ballena entre caballos'), que descontextualiza elementos para crear imágenes surrealistas; la aliteración ('catedral de cal', 'contratalones'), que enfatiza la dureza fonética del entorno; y la sinestesia, al asociar el sonido del portón con la sensación del 'gallo degollado', dotando al texto de una carga sensorial cruda y perturbadora.