📜
Poema.es

La muerte y su barco

La muerte regresa a tientas con su barco Escupe sus negros esclavos, sus piezas de mercadería Regresa desde los sueños en forma de galeón o de canoa Es en nosotros que vive con su llanto sumergido A veces me pregunto a quien llaman mis padres Desde la senilidad con sus tantas voces; Por qué se repiten mis abuelos en los mismos hábitos De hablar con la nada O de esparcir sus fotografías En el garabato de la niebla? Aún no se esconden las cosas presentes y los veo Jugar con los nietos, que permanecerán cantando para siempre Cuando hay brea sobre estos puertos O gaviotas confusas que se posan en los mástiles y en las cuerdas A diatribar con los gallotes. No hay más misterios nivelados que observar el mar Y su llanto sumergido, Esos dioses gemebundos Que bostezan despacio o que se llenan la boca con fabulaciones De foca o de ballena. Es este miedo a respirar las sales que ya conozco A visitar esos puertos donde se quedó mi cuerpo de tritón O de almirante, Escribir los mismos poemas Que circularon con las estrellas de la espuma, o recordar Esa balada que va en la boca de los longorongos Que gritan sus orgasmos repletos de fiebre; Vegetar en mi espejo que se vuelve un caracol henchido O una furia oceánica que se repite como un triste maremoto. Por eso atestiguo el recolectar con mi caña de pescar estas imágenes. Estas verdades que tiemblan y se agitan en el fondo De todas las nadas como peces que resguardan la tranquilidad del aire O como burbujas secas que se quedan vacilando En mis manos como medusas. La muerte me llevará a todos los puertos E irá doblando mis pantalones y mis restos de equipaje. Seré más oscuro o luminoso cuando recorra Las huestes y las epopeyas de otros mares, seré joven o viejo O quizás oblicuo como todo resplandor que nace. A veces creo que cada día La muerte nos prepara para entrar en su barco.